Manual para el cultivo de frutales en el trópico
Editor científico
Gerhard Fischer
Autores
Torres, Walter S.-Rubio, Wilmar E.-Ligarreto Moreno, Gustavo Adolfo-Guerrero, Eugenio de jesús-Reyes, Carlos-Fischer, Gerhard-Almanza Merchan, Pedro José-Piedrahita, Wilson.
© PRODUMEDIOS
ISBN: 978-958-8829-16-6
Primera edición: Octubre de 2012
Corrección de estilo:
Magdalena Arango
Producción editorial:
Bogotá, D.C., Tel: (57 1) 893 7710
www. produmedios.org
Diseño:
Desarrollo ePub: Hipertexto Ltda
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La fruticultura es descrita como una
mezcla armónica de ciencia y arte,
basándose, además del conocimiento
de la fisiología de la planta, en los
conocimientos de otros campos
como la geografía, la climatología, la
meteorología, la edafología, la
química, la física, la nutrición, la genética, la
patología, la entomología, la economía,
la comercialización y el manejo de los
recursos naturales.
Presentación
Gerhard Fischer, PhD y Diego Miranda, PhD
Profesores asociados, Facultad de Agronomía,
Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
La fruticultura es, sin duda alguna, una de las actividades más emocionantes del ámbito agrícola. En todas las épocas, las frutas han jugado un papel muy importante en la nutrición del hombre. El hombre logró aprovechar las distintas especies silvestres y crear a través del fitomejoramiento continuo variedades más grandes y con mejores cualidades. Los antiguos romanos sabían sobre la poda, el injerto y el raleo de frutos, pero no comprendían porqué estas prácticas eran benéficas; sin embargo, aun ahora no existen explicaciones adecuadas para fenómenos de incompatibilidad de injertos y de resistencia a enfermedades.
La fruticultura es descrita como una mezcla armónica de ciencia y arte, basándose, además en el conocimiento de la fisiología de la planta, en los conocimientos de otros campos como la geografía, la climatología, la meteorología, la edafología, la química, la física, la nutrición, la genética, la patología, la entomología, la economía, la comercialización y el manejo de los recursos naturales.
Los árboles frutales son plantas perennes leñosas que deben producir cada año cosechas abundantes. Bananos, piñas, papayas y mangos son los frutos tropicales más conocidos en el mundo, pero hay otros, ya bien conocidos en los trópicos, que se vuelven cada vez más importantes en los mercados de otras zonas.
Inicialmente la explotación frutícola se limitaba tan sólo a la recolección de frutos silvestres, pero ahora la fruticultura es una actividad planificada y sistematizada por el cultivador y es una actividad rentable que complementa a la agricultura intensiva.
Los cultivos de frutales están en todos los continentes, y las particularidades de cada zona de cultivo exigen la implantación de cierto tipo de labores, como la poda, la fertilización y el riego, entre otras, con el fin de mejorar su productividad. En los últimos años el control del desarrollo del árbol con fitorreguladores, el control biológico de las plagas y demás mejoras fitosanitarias, así como la ingeniería genética, han contribuido a incrementar la producción de frutos y su calidad.
La importancia de los frutos en la dieta del ser humano se basa en su contenido de agua pura (75-95%), sus aportes de azúcares, ácidos orgánicos, vitaminas, sales minerales, fibra y otros componentes, como pectinas y pigmentos. En los últimos años, los frutos se han clasificado además como funcionales o nutracéuticos, por sus propiedades medicinales. En este contexto, la actividad antioxidante de ciertas sustancias presentes en los frutos –como los carotenoides, en los de color amarillo; la vitamina C, en cítricos, y la E, ennueces, y los bioflavonoides, en la mora– contrarresta enfermedades del hombre por su acción, en especial, sobre los radicales libres del oxígeno, siendo ésta una de las propiedades más valoradas por los consumidores actuales. Ejemplos de frutos con alta actividad antioxidante son el agraz y el arándano; otros son los cítricos, con un contenido alto de flavonoides con actividad antioxidante, anticancerígena, antiviral y antiinflamatoria, o las hojas de la uchuva, que muestran actividades antibióticas, antihepatotóxicas, antioxidantes y antiinflamatorias.
Aparte de las cualidades nutritivas y terapéuticas de los frutos, la cultura de las frutas se caracteriza por la importancia económica especial que le confiere a una región. Entre otras ventajas tenemos: elevada rentabilidad por unidad de superficie, empleo de gran cantidad de mano de obra, producción base para numerosas industrias, cultivo permanente, que valoriza la tierra en la que se planta y una producción apta para la exportación de frutas frescas y sus derivados.
Estos factores llevan a que mejore la calidad de vida de los fruticultores y sus familias y a que esta actividad juegue un papel importante en el producto bruto interno del país y de las regiones, como ocurre con la fruticultura chilena o en la región frutícola del norte del Valle del Cauca, en Colombia, en donde la fruticultura se constituye en motor del desarrollo económico.
La fruticultura representa para Colombia una fuente importante de crecimiento de la agricultura, de generación de empleo rural y de desarrollo con equidad para las distintas regiones, puesto que las frutas, además de asentarse en los diversos pisos térmicos, conforman a su vez una producción administrada con criterios de eficiencia y sostenibilidad en escalas que van desde los micro, pequeños y medianos productores hasta los grandes productores y empresarios.
En el contexto del crecimiento de la fruticultura y la comercialización de sus productos en las últimas décadas, no se debe olvidar que ésta es una actividad agrícola que requiere inversiones iniciales altas y que el cultivo pasa primero por un periodo improductivo o de baja rentabilidad, cuya duración, en el caso de los frutales perennes, varía entre tres y ocho años, según la especie, el cultivar y la tecnología aplicada. Esta situación le dificulta al pequeño productor la instalación de plantaciones comerciales, pero una solución para que las explotaciones de áreas limitadas no sean excluidas en la exportación de estos frutos podría ser la formación de cooperativas de productores.
El objetivo de este folleto es actualizar a los técnicos dedicados a la fruticultura sobre los desarrollos más importantes de las especies frutícolas en diferentes áreas temáticas, como son los recursos genéticos, la ecofisiología de las especies frutícolas y en las técnicas de manejo integrado del cultivo, de modo que les permita asesorar eficientemente a productores frutícolas de tradición y a nuevos empresarios que se vinculen a esta importante actividad para el logro de un desarrollo armónico y sostenible de la fruticultura colombiana.
Tomado de la Presentación del
Manual para el cultivo de frutales en el trópico
Editado bajo el sello de Produmedios
1.1 Agraz o Mortiño
(Vaccinium meridionale Swartz)
1.
Frutales misceláneos
{1}Walter S. Torres, {2}Wilmar E. Rubio y {3}Gustavo A. Ligarreto
INTRODUCCIÓN
Dentro de la gran variedad de especies comestibles que posee Colombia, se encuentra en el grupo de los frutales el agraz (Vaccinium meridionale Swartz), que ha venido ganando importancia en los últimos años debido a sus características tanto nutricionales como medicinales, de las cuales se resalta su contenido de antioxidantes.
El agraz es un frutal nativo de las zonas altoandinas que ha permanecido en estado silvestre en las fincas de productores y en los bosques primarios. Presenta adaptación a las condiciones medioambientales locales, que le han permitido establecerse y reproducirse sin intervención humana.
La clasificación botánica ubica al agraz o mortiño dentro de la familia Ericaceae y el género Vaccinium. La familia Ericaceae habita en las regiones templadas del mundo y en áreas montañosas de latitudes tropicales{1}. En el neotrópico, las ericáceas se concentran en el noroeste de América del Sur, en los hábitats más fríos y húmedos de las montañas boscosas entre 1.500 y 3.000 metros de altitud, principalmente en Colombia, Ecuador, Jamaica, Perú y Venezuela, donde casi el 50% de las especies son epifitas y aproximadamente el 94% son endémicas{2}. De igual manera, en el neotrópico americano se estima que hay 46 géneros y cerca de 900 especies; entre estos, los géneros más grandes incluyen grandes incluyen Cavendishia (150 especies), Thibaudia (60 especies), Psammisia (60 especies), Vaccinium (ca. 48 especies), Macleania (40), Disterigma (ca. 40 especies), Gaylussacia (40 especies), Gaultheria (37 especies) y Ceratostema (34 especies). Las ericáceas prefieren hábitats parcialmente expuestos a la radiación solar, húmedos, frescos y suelos ácidos, y estrecha asociación de las raíces con micorrizas nativas. Algunas ericáceas dominan la mayoría de la vegetación tropical de las regiones montañosas, conocidas como “el cinturón de ericáceas”; entre ellas se encuentra el caso de Pernettya prostrata, que forma alfombras en el suelo de muchas hectáreas de las montañas de México y Guatemala, así como en el Nevado del Cocuy, en Colombia{3}. Con frecuencia las ericáceas son especies pioneras en nuevos hábitats creados por la construcción de carreteras, deslizamientos, incendios o la actividad volcánica. Invaden el páramo cuando la estructura de la vegetación es baja y abierta, pero aún pueden permanecer cuando se recupera la vegetación{4}.
Figura 1. Arbusto de agraz y sus frutos en diferentes estados de madurez, municipio de Guachetá, Vereda Gachetá Alto. Foto: Gustavo A. Ligarreto.
Los frutos de agraz son una falsa baya globosa de 5 a 10 mm de diámetro, de color púrpura oscuro en la madurez, con cáliz persistente en el ápice, pulpa comestible de sabor dulce cuando son maduros y de acidez variable pero agradable; además contiene semillas numerosas y pequeñas{5}.
En general, las poblaciones de agraz se encuentran dispersas de manera natural en zonas con temperaturas entre 7 y 16 °C, en suelos ácidos y rodeados de especies nativas que son propias de los bosques alto-andinos.
PROPAGACIÓN
Respecto a la propagación del agraz se pueden utilizar varias técnicas, a saber:
1. Extracción de brotes que entran en contacto con el suelo y se alejan de la planta principal, generando un sistema de raíz alterno: este brote se puede cortar y extraer con la porción de suelo que lo rodea para posteriormente sembrarlo en una bolsa de vivero. Si el brote sobrevive al estrés causado por la separación de la planta madre, se puede llegar a tener una planta de buen tamaño. Para plantas obtenidas por este método, es aconsejable realizar podas que ayuden a generar una arquitectura de la planta en forma de pirámide invertida, lo cual facilita las cosechas en el futuro.
2. Acodos aéreos de plantas productivas seleccionadas en campo: presenta la ventaja de reducir el tiempo en la obtención de plantas de hasta 30 cm de alto al cabo de cuatro meses.
Figura 2. Transferencia a agricultores del procedimiento de propagación vegetal, método acodos aéreos en la especie Vaccinium meridionale. Foto: Gustavo A. Ligarreto.
3. Estacas vegetativas enraizadas mediante tratamientos con hormonas AIB a 1.000 ppm y ANA a 0,40%: cuando se mezclan con sábila alcanzan aumento en la tasa de propagación. Es importante adicionar micorrizas al sustrato en el que se realiza la siembra de las estacas. Una de las limitantes en este sistema de propagación es la alta tasa de contaminación que presenta el material vegetal extraído de bosques, como consecuencia de la presencia de microorganismos in situ. Además, se debe tener en cuenta que la temperatura y humedad del ambiente son de vital importancia en el porcentaje de enraizamiento de las estacas{6}.
4. Por medio de semillas que es el método convencional de propagar muchas especies y el agraz no podría ser la excepción. Una vez extraídas las semillas del fruto, se deben secar a la sombra con buena ventilación{7}. Tras estar secas las semillas es indispensable preparar un sustrato con buena aireación y retención de humedad; el recipiente donde se van a colocar las semillas debe tener como mínimo 10 cm de profundidad y se debe dejar al menos una tercera parte sin sustrato con el fin de que el aire o el viento no sequen la superficie del sustrato, ya que debe mantenerse una humedad constante en la superficie. Es preciso que la siembra de las semillas se realice sobre el sustrato sin taparlas, pues estas requieren de luz para germinar. A partir de este momento se debe esperar entre 20 y 30 días para que las semillas germinen. Después de esto las plantas generadas por este método estarán listas en aproximadamente 26 meses para trasplantarlas a sitio definitivo, si se les realiza el correspondiente mantenimiento.
SISTEMAS DE CULTIVO
Las especies del género Vaccinium son arbustos siempre verdes que varían de tamaño, desde porte bajo hasta 5 m de altura. El sistema radicular de estas especies se compone de una red de raíces superficiales{8}. Estas características determinarán las densidades de siembra en futuras plantaciones de agraz, previendo la competencia entre plantas por factores de crecimiento como la luz, el agua y los nutrientes.
En agraz lo que predomina a nivel de plantaciones son las poblaciones naturales propagadas vía semilla sexual o por esquejes vegetativos. Para el efecto de analizar los sistemas de cultivo se exponen algunas experiencias de Vaccinium de las zonas templadas o arándanos, ampliamente cultivados en Chile y Argentina.
Los arándanos de tipo arbustivo suelen ser separados entre 1,2 y 1,35 m entre plantas y 2,4 a 3,6 m entre surcos. Como los arbustos pueden llegar a ser muy grandes en la madurez, en plantaciones comerciales se buscan distancias de 3 a 3,6 m entre surcos. Los arándanos de tipo “ojo de conejo” normalmente son espaciados de 1,5 a 2,4 m entre plantas, con 3,6 y 4,2 m entre surcos, llegando a densidades desde 1.000 a 1.800 plantas/ha{9}.
Basados en la experiencia previa de los arándanos comerciales y de las pocas experiencias de siembras comerciales de agraz en Colombia, se pueden sugerir densidades de siembra entre 1.300 y 1.800 plantas/ha, con distancias de 1,6 a 2,2 m entre plantas y 3,5 m entre surcos; en la medida en que se establezcan nuevos cultivos se realizarán evaluaciones que permitirán realizar ajustes en las distancias de siembras en plantaciones comerciales de la especie.
El cultivo de agraz se beneficia con densidades bajas y espaciamientos amplios, ya que este no demanda grandes labores los primeros años de desarrollo y no se justifica el uso de maquinaria en estas plantaciones. Es por esto que la gran mayoría de los posibles beneficiarios de los cultivos de agraz en Colombia son las familias campesinas, que generalmente cuentan con disponibilidad de mano de obra, lo que permitiría un mejor manejo del cultivo.
Las condiciones propias de este sistema productivo, sumado al relieve montañoso característico de las áreas con potencial para el cultivo de esta especie, se ajustan a los requerimientos de plantaciones con bajas densidades de siembra, con lo que se minimiza el impacto en los agroecosistemas en términos de degradación del suelo. Es de gran importancia promover técnicas de siembra que no sean causantes de procesos de degradación de suelos; de esta forma, especies como el agraz ayudan a la recuperación y sostenimiento de los ecosistemas de bosques de subpáramo.
RIEGO
Los sistemas de riego son necesarios para alcanzar rendimientos comerciales en sistemas tecnificados de arándanos que están establecidos en países como Chile, Argentina y Estados Unidos{10}. En ensayos de arándanos con riego se ha incrementado hasta un 43% los rendimientos, se desplaza el tiempo de cosecha y su distribución se estabiliza{11}. En agraz, el volumen y época de la producción dependen de la disponibilidad del recurso agua, previa a las dos cosechas en los dos semestres del año. Las fuertes épocas de sequía causan un serio limitante en la producción, y si dicha producción está acompañada de heladas se afecta la calidad de los frutos. La disponibilidad del recurso agua es importante para la floración, formación y llenado de los frutos; en consecuencia, la planeación del cultivo con disponibilidad y el buen manejo del agua permitirán no depender de las condiciones climáticas que han variado de forma acelerada en los últimos años y tener cosechas escalonadas del frutal.
El riego se requiere durante los periodos secos, antes de la cosecha, para asegurar bayas grandes y altos rendimientos. Suele ser necesario después de la cosecha en la estimulación del crecimiento de las plantas para la formación de las yemas productivas y vegetativas de la próxima temporada{10}. Al igual que los arándanos, al agraz se le debe mantener una oferta hídrica que permita alcanzar un rendimiento adecuado tanto en cantidad como en calidad de la fruta. Con esta situación se debe prever qué épocas del año son críticas en oferta de agua para que el agricultor pueda solucionar este inconveniente por medio de represas o con el uso de acueductos artesanales que le permitan suplir adecuadamente las necesidades hídricas.
El riego por goteo es un sistema común para este tipo de cultivos en sistemas tecnificados. Una tubería secundaria (lateral) se establece en las filas de plantas y un emisor es colocado en cada una de las plantas de arándanos{10}. Este tipo de sistemas son aconsejables para las épocas de sequía; sin embargo, es importante tener en cuenta los costos en los cuales se debe incurrir. No obstante, los beneficios de instalar un sistema de riego por goteo se ven reflejados en la productividad de las plantaciones y en el uso eficiente del recurso hídrico.
FERTILIZACIÓN
La mayoría de las especies de Vaccinium como los arándanos tienen requerimientos edáficos similares: suelos con rangos de pH entre 4,2 y 5,2, así como suelos sueltos y de buena porosidad. Los suelos donde se encuentra el agraz presentan acidez muy alta, contenidos elevados de saturación de aluminio y pH muy bajos{12}.
Entre los métodos utilizados para llegar a un pH óptimo en el cultivo de arándanos está la aplicación de azufre, que actúa como reductor del pH acidificando el suelo de forma rápida. Esta aplicación debe realizarse con base en los estudios de suelo{13}. En el caso del agraz, se debe utilizar azufre si los análisis de suelo indican un pH mayor a 5,5; la cantidad debe ser la adecuada para llevar el pH del suelo hasta los niveles óptimos (se recomienda que esta dosis sea dada por un asistente técnico).
Las herramientas de mayor utilidad para un adecuado manejo de la fertilidad en el cultivo de arándanos son el análisis foliar y el análisis de suelo. El análisis foliar sirve para evaluar la fertilidad y las deficiencias de forma oportuna; mientras el análisis de suelo es usado para conocer y modificar adecuadamente las condiciones del mismo, que permitan el establecimiento y desarrollo del cultivo{14}. Es aconsejable que para el cultivo de agraz se maneje el análisis de suelo antes de la siembra. Una vez establecido el cultivo es preciso usar el análisis de suelo y el análisis foliar para conocer las condiciones fisicoquímicas del suelo y el estado nutricional del cultivo, lo que permite tomar decisiones en cuanto a cantidad y épocas de fertilización de forma eficiente.
En condiciones de campo los arándanos responden mejor a las fertilizaciones frecuentes y ligeras, aunque pueden morir o dañarse con la fertilización excesiva. Es mejor comenzar con fertilizaciones ligeras e incrementar gradualmente las cantidades de fertilizante a medida que se adquiera experiencia con el tipo de suelo que se posee y el fertilizante que se utiliza{15}. El agraz, al ser una especie silvestre que está siendo domesticada, debe fertilizarse con dosis menores a las de los arándanos comunes.
Una vez que esté instalado el cultivo de arándano en campo, la aplicación de los suplementos puede realizarse de diferentes formas. Generalmente la fertilización de nitrógeno es la más importante, seguida de la fertilización con potasio. Los arándanos tienen muy poco requerimiento de fósforo; de hecho, la fertilización excesiva de fósforo es probablemente la causa de clorosis férrica en arándanos{9}.
La absorción de nitrógeno por los arándanos tiene preferencia por formas amoniacales{13}. Una guía general sobre la aplicación de nitrógeno es 125 kg a 150 kg de N/ha{9}. Hart et al.{13} recomiendan 17 g de N por planta en el primer año y 20 g de N por planta en el segundo año; estos últimos índices asumen el aporte de 118 kg/ha por el aporte del mulch. En el manejo nutricional de arándanos no se observan cambios significativos en rendimiento al usar fuentes orgánicas o químicas de cultivo{14}. De forma general, las fertilizaciones nitrogenadas muestran un aumento del área foliar. Aplicaciones de fósforo no afectan la densidad de follaje, peso o número de ramas, pero sí la longitud. Las aplicaciones de potasio afectan el fruto entre un 20 y 50% en comparación con el nitrógeno y el fósforo{14}. En la fertilización de agraz se podrían buscar fuentes amoniacales que favorezca el crecimiento vegetativo, usar el fósforo para aumentar el número de ramas y la longitud, y usar el potasio para mejorar la cantidad y calidad del fruto. La fertilización debe estar balanceada según las cantidades que más demande la especie; en el caso de agraz se requiere realizar estudios.
FLORACIÓN Y FRUCTIFICACIÓN
Es importante tener el cálculo del número de horas frío (<7,2 °C) presentadas en la zona de desarrollo, siendo necesario para la floración en especies de Vaccinum; esto permite definir los sitios de siembra y estimar los requerimientos mínimos en un rango de 400 a 1.200 horas frío en especies de arándanos{16}. En el caso de agraz se debe evaluar el impacto que tienen las horas frío, debido a que el agroecosistema donde se presenta naturalmente no hay estaciones de zonas templadas, pero es posible que otros factores como los grado calor afecten la floración y fructificación.
En Colombia se presentan dos épocas de fructificación de agraz por año (el volumen y los meses de la cosecha dependen de la disponibilidad del recurso agua): la cosecha principal en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá es en los meses de mayo y junio, y la secundaria en los meses de noviembre a enero; consecuencia de las precipitaciones de los meses de marzo a mayo en el primer semestre y de septiembre y octubre en el segundo semestre. En Antioquia, la primera cosecha, llamada ‘mitaca’, es entre abril y mayo, y la cosecha más abundante es entre septiembre y diciembre{5}. Trabajos realizados por Muñoz et al.{12} en los municipios de Ráquira, Chiquinquirá y Tinjacá, permitieron establecer que el agraz tiende a fructificar en los meses de noviembre y diciembre, lo que guarda relación con las condiciones de temperatura bajas de los meses anteriores (julio y agosto) en esta región.
Figura 3. Inflorescencia de agraz con presencia de insecto polinizador natural. Foto: Walter S. Torres.
Gran parte de las variedades de arándanos son autofértiles, aunque la polinización cruzada mejora considerablemente el rendimiento. Variedades como Vaccinium virgatum Ait. y Vaccinium angustifolium Ait. tienen flores autoestériles, involucrando insectos o el viento en el proceso de polinización{8}. Es de gran importancia propiciar en los futuros cultivos de agraz prácticas en cuanto a aplicaciones de insecticidas que no afecten a la fauna que favorece la polinización cruzada; asimismo, se deben tener en cuenta prácticas culturales, como la siembra de especies exuberantes, que sean atrayentes de insectos nativos que favorezcan la polinización.
MANEJO DE PLAGAS, ENFERMEDADES Y ARVENSES
Como en la actualidad la mayoría de las poblaciones de agraz son silvestres y se encuentran de manera espontánea en bosques, no se puede hablar de una presencia de insectos plaga, organismos causantes de enfermedades o de flora arvense, ya que estas definiciones se dan más a organismos que causan un impacto perjudicial en los cultivos y afectan económicamente al productor. Además, las barreras que supone la diversidad de especies arbóreas y arbustivas existentes en un bosque hacen que los organismos que puedan afectar al agraz se vean limitados. En bosques densos es posible la presencia de ácaros en algunas en las plantas de agraz; no obstante, en poblaciones de la especie que crecen en sitios con mayor espacio entre plantas no se observa este problema. Respecto a las arvenses, es probable que este no sea un problema para el agraz, ya que este crece cerca de muchas especies de mayor porte y no presenta problemas de competencia por nutrientes o luz.
COSECHA, POSCOSECHA Y COMERCIALIZACIÓN
Torres et al.{17} plantean que la cosecha del agraz se realiza como un sistema extractivo en las poblaciones que se encuentran de forma silvestre en bosques, por lo cual se habla de recolectores y no de productores en la mayoría de los casos. Esta colecta se hace de forma manual, como se realiza en la mayoría de frutales en Colombia. Después de recogidos, los frutos de color rojo o morado son llevados a los hogares para hacer una selección de fruto y limpieza de hojas o fragmentos de ramas que hayan quedado en el proceso de recolección; posteriormente los recolectores lo llevan a un comprador que lo acopia y distribuye a los diferentes nichos de mercado que existen para este fruto: supermercados de cadena, plazas de mercado, restaurantes especializados, reposterías, escuelas de gastronomía e industria de procesamiento de alimentos. De esta última podemos encontrar varios productos en cuya elaboración está presente el agraz, como materia prima para la elaboración de vinos, mermeladas, salsas y yogures.
LITERATURA CITADA
{1} Kron, K. 1996. Phylogenetic relationships of Empetraceae, Epacridaceae, Ericaceae, Monotropaceae and Pyrolaceae: Evidence from nuclear ribosomal 18s sequence data. Annals of Botany 77: 293-303.
{2} Luteyn, J.L. 1989. New variety and nomenclatural changes in neotropical Gaultheria (Ericaceae). Brittonia 41(1): 10-16.
{3} Luteyn, J.L. (ed.) 1995. Ericaceae. Part II. The Superior- Ovaried Genera. Flora Neotropica Monogr. Vol. 66. New York: Botanical Garden. En: http://nybg.org/bsci/res/lut2/intro.html; consulta: mayo de 2010.
{4} Luteyn, J.L. 2006. Neotropical Blueberries: The Plant Family Ericaceae. New York: Botanical Garden. En: http://nybg.org/bsci/res/lut2/intro.html; consulta: mayo de 2010.
{5} Arjona, B.B. 2001. El mortiño o agraz (Vacinium meridionale - Ericaceae) como planta promisoria en la región del parque Arví (Antioquia, Colombia). En: Seminario de Plantas Promisorias. Medellín, Colombia: Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad Nacional de Colombia.
{6}Vaccinium meridionales Memorias III Congreso Colombiano de Horticultura