Agradecimientos

Las premios Nobel Elizabeth Blackburn y Françoise Barré-Sinoussi me han concedido el privilegio de una larga entrevista. Desde aquí quiero expresarles mi gratitud y mi admiración.

Quiero dar las gracias a todos los que me han aportado su ayuda durante la redacción de esta obra: Laurence Alliot, Marylène Belluteau, Patrice Debré, Robert Demolombe, Édith Dubreuil, Xavier Emmanuelli, Gérard Karsenty, Philippe Karoyan, Magali Le Garff-Tavernier, Daniel Louvard, Hélène Martel, Manette Martin-Chauffier, Céline, Julien y Elena Merle-Béral, Catherine Nessmann, Jean-Joseph y Françoise Ségéric, Catherine Settegrana, Santos Susin y Florence Vigoni.

Estoy muy agradecida a mi cuñada, la doctora Anne-Marie Merle-Béral, psiquiatra y psicoanalista, por sus juiciosos consejos y su apoyo incondicional.

Mis más efusivas gracias a Nicolas Witkowski por su apoyo editorial.

Gracias a Odile Jacob por su confianza y su entusiasmo por este «Nobel de mujeres».

Anexo ALFRED NOBEL Y SUS PREMIOS

EL PREMIO NOBEL, ENTREGADO POR PRIMERA VEZ EN 1901, se concede cada año a «personas que han aportado el mayor beneficio a la humanidad» según el deseo del fundador, Alfred Nobel.

Alfred Nobel nace en 1833 en Estocolmo y tiene una vida agitada. Su padre, aventurero extravagante e inventor que contaba entre sus antepasados a Olaus Rudbeck, uno de los científicos suecos más famosos del siglo XVII, tenía principios firmes en materia de educación: profesor a domicilio y conocimiento de las lenguas. Alfred, que ha aprendido a dominar el sueco, el ruso, el inglés, el francés y el alemán a los dieciséis años, vive en Alemania, después en Rusia y Estados Unidos y finalmente en París. Escribe poemas y aprende química. A su regreso, dirige una fábrica de armas que su padre había montado en Rusia con la colaboración de dos de sus tres hermanos.

Preocupado por dar muestras de su aptitud, regresa a su Suecia natal y funda su propia empresa de producción de nitroglicerina, sustancia explosiva que provoca, en 1864, un terrible accidente en el que muere su hermano pequeño, Emil, y cuatro trabajadores. En 1867, prepara un compuesto menos peligroso, la dinamita, mucho más segura para el transporte y la manipulación que la nitroglicerina, pues la explosión requiere el uso de un detonador. Después, inventa la pólvora de cañón sin humo. Al frente de la Nobel Explosive Company, se establece en París en 1876, en un lujoso palacete de la avenida Malakoff, con caballerizas, jardín de invierno y laboratorio privado.

Después de varios fracasos amorosos, se encuentra soltero y sin hijos con una gran fortuna. Se dedica a la ciencia, pero se aficiona a la literatura y la poesía. En 1886, posee sesenta compañías y ha registrado trescientas cincuenta patentes a lo largo de su carrera.

A partir de 1890, vive cada vez más en Italia, en su chalé de San Remo, a orillas del Mediterráneo, donde morirá el 10 de diciembre de 1896 de un accidente vascular cerebral. Lo entierran en Estocolmo.

Unos años antes de su muerte, una publicación en la prensa francesa de su necrología, prematura y poco elogiosa, con el título «El comerciante de la muerte ha muerto», le hace tomar conciencia de su impopularidad. Con el objetivo de mejorar su imagen frente al mundo, decide que su fortuna debería contribuir a la felicidad y, paradójicamente, a la paz de la humanidad. El 27 de noviembre de 1895, en el Círculo Sueco y Noruego de París, redacta su testamento, en el que pide que su capital, estimado en treinta y dos millones de coronas suecas, se invierta de manera segura y que los intereses se distribuyan para «recompensar a los benefactores de la humanidad en cinco ámbitos: la física, la química, la fisiología o la medicina, la literatura y la paz entre las naciones». Los dos primeros premios debían ser entregados por la Academia Sueca de Ciencias, el de Fisiología o Medicina, por un jurado de profesores de medicina del Instituto Karolinska de Estocolmo, el de Literatura por la Academia de Estocolmo y el de la Paz por un Colegio de cinco miembros designados por el Parlamento noruego.

Los galardonados de cada premio se reparten la suma de ocho millones de coronas suecas, unos novecientos mil euros.

En 1968, con el acuerdo de la Fundación Nobel, el Banco de Suecia instituye un premio de economía, «el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel», llamado, para simplificar, Premio Nobel de Economía. En 1968, se decide no añadir nuevas categorías, aunque se piensa en un premio dedicado a la ecología y el medioambiente en varias ocasiones.

La ausencia de premio destinado a recompensar las matemáticas ha sido durante largo tiempo fuente de discusiones. Circuló durante mucho tiempo un rumor que daba a entender que Alfred Nobel no quería rendir homenaje a las matemáticas para impedir que este premio pudiera concederse un día al matemático Mittag-Leffler, que había seducido a su joven amante, Sophie Hess. Pero la realidad es más trivial: Alfred Nobel era un ingeniero cuya mente pragmática era totalmente impermeable a la idea de que las matemáticas, para él una materia abstracta y esotérica, pudieran aportar beneficios a la humanidad.

En cada disciplina, las nominaciones proceden de propuestas de academias y personalidades internacionales que son autoridades en la materia. A principios de año, un comité compuesto por cinco académicos elegidos para tres años estudia las propuestas y establece una lista final de cinco nombres antes del verano. Los galardonados se eligen a principios del mes de octubre y la identidad de cada uno se da a conocer en conferencias de prensa sucesivas durante la primera semana de octubre. El reglamento estipula que los premios no pueden concederse a título póstumo, que no pueden otorgarse a más de tres personas a la vez, pero pueden atribuirse a una institución. Las nominaciones y las deliberaciones deben permanecer secretas durante cincuenta años.

Desde su creación en 1901, la ceremonia de entrega de los premios ha tenido lugar cada año el 10 de diciembre, día del aniversario de la muerte de Alfred Nobel. El rey de Suecia en persona se encarga de la entrega de la medalla y el diploma de la Fundación Nobel.

Principales obras consultadas