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ENTENDIENDO LA BIBLIA POR COMPLETO
Este libro de texto es un extracto del curso de diecinueve semanas llamado “Entendiendo la Biblia por completo, de Génesis a Apocalipsis”, enseñado por el autor y doctor en teología Jonathan Welton.
Si quieres devorar la Palabra, ¡este libro te dará el cuchillo, el tenedor y hasta incluso la servilleta y las golosinas, y te enseñará cómo comer!
TEMAS INCLUIDOS:
Diferencias entre Teología Sistemática y Bíblica.
¿De dónde salió la Biblia?
Traducciones y herramientas de estudio.
Libre albedrío Vs. Predestinación.
Dispensacionalismo y Teología del Pacto.
Cesacionismo y Sobrenaturalismo.
Los Cinco Pactos Mayores: Noé, Abraham, Moisés, David, y el Nuevo Pacto.
Las promesas cumplidas del Pacto.
Dios no es un monstruo del Antiguo Pacto.
Entendiendo el Sacrificio.
Teología del Nuevo Pacto.
La Transición del Mejor Pacto.
El fin del Siglo.
La revelación de Jesús.
La única ley del Nuevo Pacto.
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EL DOCTOR JONATHAN WELTON (VISION INTERNATIONAL) ES EL PROFESOR FUNDADOR DE LA WELTON ACADEMY SUPERNATURAL BIBLE SCHOOL. ES UN AUTOR PROLÍFICO, CUYOS TRABAJOS INCLUYEN DOS BEST SELLERS: “THE SCHOOL OF THE SEERS” Y “RAPTURELESS”. EL DR. WELTON ES EL PADRE DEL SISTEMA DE INTERPRETACIÓN CONOCIDO COMO TEOLOGÍA DEL NUEVO PACTO (BETTER COVENANT THEOLOGY). HA MINISTRADO ALREDEDOR DEL MUNDO Y ES MUY ACTIVO CREANDO ARTÍCULOS DE GRAN VALOR EN LAS REDES SOCIALES.
Este libro de texto ha sido revisado y aprobado por:
Dr. Martin Trench
Dr. Stan DeKoven
Dr. Stan Newton.
DEDICATORIA
Con gran amor dedico este trabajo a mis padres, Jim y Carolyn Welton. Ustedes me dieron un amor apasionado por la Palabra de Dios, que es raro en mi generación, y ser su hijo ha sido el honor más grande de mi vida. Sé que están orgullosos de mí, pero yo tengo el mismo orgullo hacia ustedes. Nuestro Padre tendrá una gran celebración en honor a su fidelidad el día en que lleguen a Su regazo. Estaré muy triste cuando ese día llegue, pero su legado vivirá por siempre por causa del amor por el Señor que ustedes han contagiado en mi corazón, y que tengo el honor de desperdigar a través del mundo a través de mis libros.
Le doy las gracias a mi esposa, Karen Hannah Welton, por ser mi pilar a través de las tormentas. Amo compartir mi vida contigo. Me has traído gran ánimo, confianza, y aceptación. Me has amado, me has valorado y me has animado en mis incontables horas de estudio, en las compras de libros, y en mis conversaciones nerd de la Biblia. No sería ni de cerca el hombre que soy hoy si no hubiese sido por tus constantes enseñanzas y desafíos para que abra el corazón. ¡Te amo!
A mi primer hija, Hannah Elizabeth Welton. Tú me hiciste padre, y haciendo eso, me has mostrado cómo se siente el Padre respecto a mí. La alegría que tu vida trae a mi vida es indescriptible. Eres una de las principales motivaciones en todo lo que escribo. Escribo con el deseo de que tu generación vea claramente el corazón de Jesús y que por causa de eso, se vean a sí mismos correctamente. Eres mi luz de sol, mi adorable luz de sol.
CONTENIDOS
PARTE UNO
CIMIENTOS Y FILTROS
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1. ENTENDIENDO TEOLOGÍA
Teología sistemática. Teología Bíblica. Exégesis y Eiségesis. Hermenéutica. Formas de estudio.
2. ENTENDIENDO LA BIBLIA
La historia del Canon. ¿Por qué hay sesenta y seis libros? La autoridad de la Biblia. Cristianismo Académico Vs. Cristianismo Popular.
3. TRADUCCIONES BÍBLICAS Y HERRAMIENTAS DE ESTUDIO
Traducciones bíblicas. Herramientas de estudio. Cómo usarlos.
4. FILTROS: CALVINISMO
La historia del Calvinismo. Inmutable, Impasible, y Atemporal. Arminianismo. Teísmo Abierto. Molinismo. TULIP (O “Los cinco puntos del Calvinismo”). La soberanía de Dios.
5. FILTROS: DISPENSACIONALISMO, TEOLOGÍA DEL PACTO, Y TEOLOGÍA DEL NUEVO PACTO.
Dispensacionalismo. Teología del Pacto. Teología del Nuevo Pacto.
6. FILTROS: CESACIONISMO Y TEOLOGÍA LIBERAL.
Cesacionismo. Otras influencias. Teología liberal. El peso de la evidencia.
PARTE DOS
LOS CINCO PACTOS
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7. CRONOLOGÍA BÍBLICA Y LOS CINCO PACTOS.
La organización del Antiguo Testamento. Una Cronología Revisada de la Cronología del Nuevo Testamento. Los Cinco Pactos Mayores y Cánones.
8. EL PACTO NOÉTICO.
El Jardín del Edén. Caín y Abel. El Linaje. El diluvio. El Pacto. La torre de Babel.
9. EL PACTO ABRAHÁMICO.
Comienza el Viaje. Melquisedec. Pacto de Corte. Agar e Ismael. Confirmando el Pacto. Sodoma y Gomorra. El Nacimiento de Isaac. El Sacrificio. La importancia de Sara.
10. EL PACTO MOSAICO. PARTE UNO.
El Peor Momento de Israel. De un Pacto de Concesión a un Pacto Monárquico. El Becerro de Oro. El Resultado. La Tierra Prometida. Los Cuarenta Años.
11. EL PACTO MOSAICO. PARTE DOS.
De un Pacto Monárquico a un Pacto de Vasallaje. La Maldición de la Ley. Su Fracaso Profetizado. No Demasiado Difícil. En Defensa de Dios. La Canción de Moisés.
12. EL PACTO DAVÍDICO.
Una Casa para Dios. Las Cuatro Promesas Mayores. Comparación con otros Pactos. Su Conexión con el Nuevo Pacto. La Naturaleza del Reino. La Resurrección.
13. EL CUMPLIMIENTO DEL PACTO ABRAHÁMICO.
Jesús como Mesías. Jesús: Mayor que Abraham. La Importancia de la Circuncisión. La Circuncisión del Corazón. La Ley y la Fe.
14. TEORÍA DEL SACRIFICIO.
Tres Perspectivas del Sacrificio. Perdón o Castigo. Los Tipos y Figuras. Dios en Ambos Lados del Pacto. Algunas Objeciones. El Concepto de la Ira.
15. PREGUNTAS FRECUENTES ACERCA DEL SACRIFICIO.
¿Por qué Jesús tuvo que sufrir? ¿Puede un Dios que perdona el pecado ser justo? ¿Por qué Dios pidió sacrificios de animales? ¿Qué hay del chivo expiatorio? ¿Cuándo terminó realmente el Antiguo Pacto? ¿Qué parte tuvimos en la muerte de Jesús?
PARTE TRES
TEOLOGÍA DEL MEJOR PACTO
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16. ANUNCIANDO LA TEOLOGÍA DEL MEJOR PACTO
El Canon del Nuevo Pacto. El Problema de las Teologías Actuales. Los Pilares de la Teología del Mejor Pacto. La Ley del Amor. Las Cinco Esferas.
17. HEBREOS: LA TRANSICIÓN DEL PACTO.
Los Principales Temas. Un Bosquejo de Hebreos. Christus Victor. El Reino Inconmovible. El Siglo Venidero y Los Ultimos Días. La Inminente Transición. Melquisedec.
18. DANIEL 9: UNA DEMOSTRACIÓN DEL NUEVO PACTO DE AMOR.
El Reino Ahora. Creencias Populares de los Últimos Tiempos. El Entendimiento Histórico de Daniel 9. Los Últimos Tres Años y Medio. La Abominación de la Desolación. Embajadores de Amor.
19. MATEO 24: EL FIN DEL SIGLO.
Cuatro Perspectivas Básicas de la Escatología. Carismáticos, Teología del Pacto, y Sionismo. Preterismo Parcial, Total y Kik. Doble Cumplimiento. Solo Un Cumplimiento. Los Paralelos. Cuatro Diferencias. Tres Términos Importantes. Mateo 25. Conclusiones.
20. APOCALIPSIS: EL FIN DEL PACTO MOSAICO
El Desafío de Apocalipsis. Apocalipsis como una Pintura. La Revelación de Jesucristo. El Corazón de Dios en Apocalipsis. Un Estudio de Apocalipsis.
PARTE UNO
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CIMIENTOS Y FILTROS
CAPÍTULO UNO:
ENTENDIENDO TEOLOGÍA
Mucha gente se sienta en la iglesia todos los domingos, año tras año, para escuchar un breve mensaje, pero aun así se sienten insatisfechos. Tienen un deseo en marcha de aprender y comprender la Biblia, pero un sermón dominical tópico de media hora realmente no les permite “entender el libro”. Quizás aprendan acerca de determinados temas, dependiendo de la iglesia a la que asistan, pero ese sano deseo de un mayor entendimiento de las Escrituras sigue aún sin cumplirse. Algunas personas, para satisfacer este deseo, van a la escuela para aprender más. Quizás vayan a una escuela de ministerio, en donde aprenderán cómo ministrar a las personas (evangelismo urbano, profecía, orar por los enfermos, etc.). O quizás elijan asistir a un seminario o a una escuela de teología, en donde aprenderán teología sistemática. Una tercera opción para aprender las Escrituras es una escuela de Biblia, en donde la gente aprende un enfoque teológico diferente llamado teología bíblica. Este libro de texto presenta una teología bíblica, o estudios bíblicos que ayudan a comprender la Biblia.
La siguiente tabla provee una simple explicación de las diferencias entre teología sistemática y teología bíblica:
Teología Sistemática
Teología Bíblica
Soteriología
Estudio del Antiguo Testamento
Pneumatología
Estudio del Nuevo Testamento
Teorías del Sacrificio
Hermenéutica
Angeología/Demonología
 
Escatología
 
Eclesiología
 
Canonicidad
 
TEOLOGÍA SISTEMÁTICA
Los estudiantes de teología sistemática aprenden, como mínimo, estas siete áreas de estudio. La Soteriología es el estudio de la doctrina de la Salvación; la Pneumatología es el estudio del Espíritu Santo. Las Teorías del Sacrificio se refieren a las varias teorías y entendimientos del sacrificio, que los teólogos estudian y debaten. Angeología y Demonología son los estudios de ángeles y demonios. Escatología es el estudio de los últimos tiempos. Eclesiología es el estudio del entendimiento de la Iglesia. Canonicidad es el estudio de la conformación de la Biblia. La forma en la que estos temas son enseñados varían grandemente dependiendo del seminario, pero todos serán cubiertos en una escuela de teología sistemática.
Nosotros vamos a usar Teorías del Sacrificio como un ejemplo de cómo la teología sistemática funciona. Uno de los libros más conocidos de teología sistemática es Teología Sistemática de Wayne Grudem. Tiene acerca de 1290 páginas y se han impreso más de 400.000 copias. Grudem es muy abierto al Espíritu Santo, así que cubre todos los temas que se enlistaron anteriormente desde esa perspectiva. En comparación, Thomas F. Torrence, un teólogo muy reconocido, ha escrito un libro de 500 páginas titulado Sacrificio, cubriendo solo uno de los temas de la teología sistemática, teorías del sacrificio. Pero el libro de Torrence muestra solo una de perspectivas del sacrificio, entre muchas. Lo que esto nos muestra es que los teólogos pueden tomar el libro de Grudem, Teología Sistemática, y literalmente multiplicarlo en quince o más libros de 500 páginas, dada la variedad de puntos de vista existentes. El resultado final son muchos libros extensos y apasionados desacuerdos. De esta manera, la teología sistemática aparenta ser un estudio interminable.
Los estudiantes de teología sistemática aprenden muchísima terminología. Como en el campo médico, los teólogos tienen una jerga específica respecto a la Biblia, que el cristiano promedio no entenderá. Esto puede ser útil por causa de la precisión que involucra, pero también puede arribar a distintos caminos que no llevan a ninguna conclusión verdadera de lo que un pasaje bíblico en particular significa. La teología sistemática crea una red con una gran habilidad de capturar ciertas ideas pero también tiene huecos, y uno de los más grandes es la falta de conocimiento acerca de versículos bíblicos específicos, las historias, y el contexto histórico de la Biblia. Para llenar algunos de esos huecos, muchos seminarios han añadido Estudios del Nuevo Testamento y Estudios del Antiguo Testamento como cursos, que proveen una visión en conjunto del Antiguo y Nuevo Testamento. El propósito de estas clases es ayudar a los estudiantes a entender, generalmente, la historia, los personajes principales y la geografía de la Biblia. Casi siempre estos cursos ocupan solo una pequeña parte del estudio de la teología sistemática.
Por causa de este énfasis en las ideas teológicas, los teólogos sistemáticos tienden a aproximarse a la Escritura con el fin del debate. Ven a la Biblia de acuerdo a las categorías teológicas que se estudian, y la usan para probar sus posiciones en cada una de ellas. Este es un entendimiento bíblico con el que la mayoría de las personas no se puede identificar, y es por eso que deja insatisfechos a aquellos que están hambrientos por mayor entendimiento de la Biblia. Cuando estos cristianos hambrientos por conocer más de la Biblia van al seminario, van a aprender los temas que se enumeraron anteriormente, y sabrán en dónde están los versículos para defender sus opiniones personales dentro de los mismos. También van a aprender cómo debatir con otros respecto a estos temas, usando la jerga teológica. De todas maneras, cuando vuelven a la vida normal de iglesia, siguen sintiendo la misma frustración que los condujo al seminario. Siguen sintiendo que aún no entienden la Biblia. O quizás vayan al seminario esperando ser pastores, pero eventualmente se dan cuenta de que la mayoría de las cosas que aprendieron allí no es de ayuda para la persona promedio de la iglesia, que espera enseñanzas prácticas sobre cómo vivir la vida cristiana y ser un buen empleado y madre o padre. La pieza perdida en la teología sistemática es que no prepara a los pastores para darle a la gente instrucciones prácticas de la Biblia.
TEOLOGÍA BÍBLICA
En contraste, el segundo enfoque, la teología bíblica, es una combinación de estudios del Antiguo y del Nuevo Testamento, como así también de hermenéutica, que es simplemente la aplicación de métodos para interpretar la Biblia. En la teología sistemática, la gente se aproxima a la Biblia con un filtro, usando uno de los temas enlistados anteriormente. Por ejemplo, cuando la gente estudia la Biblia usando el filtro de la Soteriología, comienzan por delimitar los varios puntos de vista al respecto, y los versículos utilizados para respaldar a los mismos. Es por esto que decimos que es un filtro, porque no están simplemente leyendo la Biblia. Comienzan con presuposiciones que determinan cómo van a leerla. Por otro lado, la teología bíblica no comienza con nada sino con la Biblia. Los estudiantes de teología bíblica simplemente leen la Biblia paso a paso, procurando entender el texto desde las perspectivas del lector y escritor originales. Haciendo eso, muchas veces llegan a conclusiones completamente diferentes que aquellos que usan la teología sistemática.
EXÉGESIS Y EISÉGESIS
Dos términos muy importantes para entender cómo estudiamos la Biblia, son la exegesis y la eiségesis. Exégesis significa acercarse a la Biblia y entender de ella lo que realmente quiere decir. Nosotros estamos tratando de entender lo que la Biblia realmente dice y significa, sacando conclusiones que ya están ahí mismo. En contraste, la eiségesis se da cuando nos acercamos a la Biblia y le insertamos lo que pensamos, o lo que pensamos que quiere decir.
Por ejemplo, una exégesis de Mateo 24 significa leer también los capítulos que le preceden. En los mismos, encontramos a Jesús declarando y soltando juicio sobre Jerusalén. Con este fundamento, es fácil entender lo que los discípulos quisieron decir cuando le preguntaron, en Mateo 24, cuándo esas cosas acontecerían. Es claro que se estaban refiriendo al juicio del que Jesús había hablado en los capítulos anteriores. Esto es lo que quiere decir “sacar” conclusiones de la Escritura basándose en el contenido y el contexto de la misma, sin ideas preconcebidas.
En contraste, muchos puntos de vista modernos de Apocalipsis son un buen ejemplo de eiségesis. Por ejemplo, cuando la gente lee en Apocalipsis acerca del águila que vuela y declara ayes (en Apocalipsis 8:13), se asume que el águila debe ser un símbolo de los Estados Unidos dado que este animal es el símbolo nacional. Eso es eiségesis porque claramente no es a lo que Juan se estaba refiriendo. Los Estados Unidos no existían en los días del apóstol, así que no pudo hacer mención a este país.
La raíz de este error es la manera en la que se interpreta la Biblia. El problema con decir cosas como, “El Espíritu Santo me dijo que esto es lo que Juan quiso decir en Apocalipsis…” es que 1 Pedro 20-21 dice que las Escrituras no son de interpretación privada. Pensar que podemos descubrir por nosotros mismos lo que la Biblia quiere realmente decir, puede llevarnos a lugares peligrosos. Eventualmente, hacer esto nos puede guiar a interpretarla sin probar adecuadamente lo que nosotros pensamos contra lo que el resto de la Biblia dice. Esto es un camino rápido a una eiségesis hecha y derecha…y sucede de manera muy habitual, sobre todo cuando se ponen en juego factores culturales: si una iglesia está localizada en una cultura o en un país en donde es aceptable oprimir a las mujeres, generalmente la iglesia hará lo posible para justificar la opresión con la Biblia. La iglesia americana de antes y durante la Guerra Civil es otro ejemplo del poder de la eiségesis. En ese momento, muchas iglesias en Estados Unidos predicaban a favor de la esclavitud. Para ello, sacaban de contexto algunos versículos y decían, “Ven, es escritural”. Prácticamente podemos hacer que cualquier versículo de la Biblia diga lo que nosotros queremos que diga si empezamos a leerla con preconceptos en lugar de leerla con un entendimiento dispuesto a sacar de la misma lo que Dios quiso expresar. Darse cuenta de esto, puede llevar a la gente a preguntarse, “¿Cómo sé si estoy interpretando la Biblia a partir de mis preconceptos, o si estoy entendiendo lo que debería de entender?” Aquí es donde la hermenéutica entra en escena.
HERMENÉUTICA
Hermenéutica es una palabra cuya raíz proviene del griego y significa “interpretar”. Por lo tanto, la hermenéutica no solo está relacionada con la teología sino también con cualquier estudio literario o histórico que requiera de interpretación, tal como los escritos de Platón o Aristóteles. Es el arte o la ciencia de la interpretación. Cuando leemos algo de Aristóteles, necesitamos una hermenéutica para ser capaces de interpretar lo que él quiso decir. La hermenéutica que muchos estudiosos consideran ser la más efectiva es la llamada hermenéutica histórica y contextual. En la misma, la primer pregunta que se hace es “¿Qué es lo que esto significó para el autor?”. La segunda pregunta es, “¿Qué es lo que esto significó para el lector original?”
Estas preguntas implican el concepto de la relevancia del lector. Cuando la gente leyó el libro de Apocalipsis en el siglo primero D.C., no estaban pensando en los Estados Unidos cuando leyeron del águila. Esa interpretación no tiene relevancia del lector alguna, así que no puede ser lo que ese texto significa. Es de importancia crucial que, cuando se lee la Biblia, nos pongamos en el lugar del autor y del lector originales. Para muchos de nosotros, esto es todo un desafío porque venimos de culturas muy diferentes de las de los escritores bíblicos. También tenemos una brecha temporal muy importante, y esta afecta al lenguaje y al entendimiento, porque el uso y significado de las palabras cambian con el tiempo. Las palabras, de hecho, cambian de significado por causa de la influencia de la cultura. Un ejemplo muy común es la palabra gay, que hasta hace unos cincuenta años atrás significaba feliz (en inglés). Ahora se le ha dado un nuevo significado por la cultura y significa homosexual. Así de rápido y de drástico el significado de las palabras puede cambiar. Por lo tanto, no solo estamos lidiando con nuestro propio lenguaje que cambia todo el tiempo, sino con los cambios dentro de los lenguajes de la Biblia (hebreo, griego y arameo). Esto puede crear un gran desafío cuando queremos interpretar.
Otro ejemplo de esto está en 2 Pedro 3:7, y es la frase cielo y tierra pasarán… usualmente entendido como literalmente cielo y tierra pasando. El cristiano promedio lee ese versículo y cree que el cielo y la tierra están reservados al juicio con fuego. Pero, si interpretamos el pasaje con una hermenéutica histórica y contextual, descubriremos que la frase original traducida como “cielo y tierra” se utilizaba para referirse al templo. Dentro del templo estaba el Lugar Santísimo, donde se ubicaba el arca del pacto y en donde el querubín había sido cosido a las paredes. Para los judíos, ese cuarto representaba el cielo. El área secundaria del templo tenía un piso de tierra, los candelabros, la tabla con los panes, y significaba la tierra. En los atrios, el recipiente grande de bronce representaba el mar. Por esto, el templo se dividía en los cielos, la tierra, y el mar.
Como sea, más de 2000 años después, es fácil malinterpretar lo que Pedro y Jesús quisieron decir cuando hablaron del cielo y la tierra, por causa de la brecha temporal y cultural. Gracias a nuestra interpretación literal, pensamos que ellos estaban diciendo que los cielos y la tierra literalmente pasarían. En lugar de eso, ellos estaban hablando en el lenguaje vulgar de su cultura y sus oidores originales entendieron que estaban describiendo al templo. De hecho, Pedro estaba escribiendo acerca de la destrucción con fuego del templo apenas unos años antes que fuese consumido por el fuego. Pero si no sabemos eso, pensamos que el cielo y la tierra serán quemados con fuego en alguna clase de explosión nuclear. Y en un abrir y cerrar de ojos, hemos errado por lejos el significado original del texto y hacemos lugar para un montón de falsas enseñanzas.
Una teología bíblica sana comienza con dos presuposiciones. La primera es una hermenéutica histórica y contextual. La segunda es entender que Dios se revela progresivamente a través de la Biblia. Esta segunda presuposición es muchas veces olvidada, especialmente en la teología sistemática. La Biblia fue literalmente escrita en el curso de 1500 años por más de cuarenta autores. Ahora la tenemos compilada en un solo volumen y el enfoque sistemático tiende a sacar versículos de aquí y allá, en lugar de entender que tenemos que comenzar desde el principio y leer cronológicamente. De esta manera, leemos las Escrituras de acuerdo a la revelación de Dios que la gente tenía cuando estaban escribiendo. Por ejemplo, Noé no sabía nada acerca de la Ley o de los Diez Mandamientos. No sabía nada respecto a adorar a Dios en el Tabernáculo o de la nación de Israel. Él nació antes de todo eso, y tenemos que entender esto si queremos comprender su historia adecuadamente.
Job es otro ejemplo de esto. La mayoría de los estudiosos creen que el libro de Job es el primero de la Biblia, aunque no obstante en nuestra versión actual lo encontramos más bien en el medio. El resultado de esto es que la gente lee este libro y asume que Job tenía una revelación más grande de Dios de la que en realidad tenía. Parte de este problema es que nuestra Biblia fue organizada según categorías: libros históricos, poéticos, proféticos, etc., lo que quiere decir que todo está fuera de orden. Nuestra Escritura no tiene cronología, lo que crea mucha confusión. Job, en realidad, debería estar insertado luego de Génesis capítulo 3, pero en lugar de eso sigue al libro de Ester, que cuenta la historia del exilio de los israelitas. Claramente, nuestra cronología es un lío.
Los libros de Esdras y Nehemías también están completamente fuera de lugar, lo que causa que el entendimiento histórico de la Biblia muy difícil y confuso. Esdras y Nehemías en realidad deberían estar al final del Antiguo Testamento, pero en cambio le siguen a 2 Crónicas, que cuenta la historia de Salomón y los reyes de Judá hasta que la nación cae en cautividad.
Aquí está la cronología del Antiguo Testamento: el Jardín del Edén; Noé y la inundación; Abraham, Isaac, y Jacob; los doce hijos de Jacob (Israel), incluyendo a José; Israel permanece en Egipto por 430 años; Israel se escapa de la esclavitud de Egipto bajo el mando de Moisés; la Ley para Israel; los 40 años en el desierto; el liderazgo de Josué hacia la Tierra Prometida; el reinado de los jueces en Israel; el Rey Saúl; el Rey David; el Rey Salomón. La mayoría de los cristianos familiarizados con la Biblia conocen estas historias del Antiguo Testamento, pero luego de Salomón, la línea histórica se vuelve confusa y la mayoría no la conoce muy bien.
En el tiempo que le siguió al reinado de Salomón, la nación se dividió en dos naciones y muchos reyes distintos (algunos buenos, pero la mayoría, malvados) quienes tomaron el trono de Israel o Judá. Este fue el período de Acab y Jezabel, y de Elias y Elíseo. Eventualmente, Babilonia y Asiría vienen y toman posesión de las dos naciones. La mayoría de los israelitas sobrevivientes caen en cautividad, incluyendo a Daniel. Este oró lo que Jeremías había profetizado: el profeta Jeremías había hablado de la cautividad, diciéndole a la gente que habrían de estar en cautividad por setenta años. Cuando Daniel lee el libro de Jeremías, él oró: “Señor, ¿qué es lo que va a suceder?” (Ver Daniel 19:2). Los sueños proféticos y las visiones en su libro fueron una respuesta a esa pregunta. Finalmente, la gente vuelve a la tierra, Nehemías reconstruye los muros de la ciudad, y Esdras reconstruye el sistema del templo. Es por esto que Esdras y Nehemías deberían aparecer al final del Antiguo Testamento, no antes de los libros poéticos.
La organización de la Biblia por temas ha creado muchísima confusión al cristiano promedio que trata de entenderla. De muchas maneras, el resultado de esta organización tiene el mismo resultado que la teología sistemática. En lugar de ser presentado de manera progresiva, el material es agrupado de manera arbitraria. Por eso, los libros poéticos (Salmos, Proverbios, Cantar de los Cantares y Lamentaciones) se ubican y se leen todos juntos, aunque quizás no tengan relación alguna entre sí y cuando algunos se escribieron en diferentes períodos históricos. Incluso dentro de Salmos hay algunos de Moisés y David, que tienen períodos históricos completamente distintos. Este tipo de organización simplemente no tiene sentido. Cuando leemos así, no tomamos en cuenta el hecho de que Dios se revela progresivamente en la Biblia.
Vemos claramente esta revelación progresiva en los nombres de Dios en la Biblia, que fue una de las primeras maneras en las que se reveló a sí mismo y a Su naturaleza a los israelitas. De hecho, uno de los significados del nombre personal de Dios es Jehová (YHWH), que significa “que se revela a sí mismo”. En otras palabras, Él se revela a sí mismo a través de la adición de atributos a Su nombre. Entonces, Jehová Jiréh significa “Dios Proveerá”. Como no leemos la Biblia progresivamente, fácilmente podemos perder cuán significativas fueron estas revelaciones del nombre de Dios. Cada vez que Dios reveló un nuevo nombre, reveló un nuevo aspecto de quién es como Dios. Antes de que Dios se llame a sí mismo como Jehová Jiréh, nadie sabía que Él proveería para ellos.
A través de estos ejemplos, podemos ver la importancia de leer la Biblia con una hermenéutica histórica y contextual y con un entendimiento de la naturaleza progresiva de la Escritura. Cuando estudiamos la Biblia de esta manera, ya no comprenderemos las historias de una forma en la que los personajes jamás la hubiesen entendido. Ya no agregaremos ideas o significados que originalmente no estaban ahí. En lugar de eso, vamos a ser capaces de dar un paso atrás y observar, sabiendo que entendemos lo que Dios estaba haciendo, pero que Abraham y Noé no lo entendían. Por causa de nuestra perspectiva, somos capaces de ver ciertas cosas que ellos no. Sabemos cómo terminaron sus historias, pero ellos no lo sabían. Podemos ver más de lo que ellos podían, pero no podemos inyectar lo que nosotros sabemos a sus pensamientos.
Ahora que hemos examinado las diferencias entre la teología sistemática y teología bíblica y las dos claves para entender la Biblia con la teología bíblica, miraremos las maneras en las que podemos estudiar la Biblia, o métodos de estudio.
MÉTODOS DE ESTUDIO
La pregunta natural que sale luego del tema anterior que se vio en este capítulo es, “¿Cómo se supone que debo entender este libro?”. Como aún no existe una buena Biblia cronológica1, ¿cómo leemos la Biblia con una hermenéutica histórica y contextual y un entendimiento progresivo de la revelación de Dios en las Escrituras? Para responder a esta pregunta, debemos mirar las maneras en la que la gente ha estudiado la Biblia, o métodos de estudios comunes. Esta tabla nos muestra una simple lista de los mismos.
Métodos de estudio
Devocionales
Estudio basado en una lectura pequeña lectura diaria de la Escritura (ejemplo: 1 Timoteo 1).
Estudio temático
Estudio basado en un tema en particular (ejemplo: morir a uno mismo) y los pasajes relacionados.
Estudio Expositivo
Estudio de un pasaje con su debido contexto histórico.
1.Devocionales
El término devocional ha salido de la creencia moderna entre los cristianos, que dice que debemos leer al menos un capítulo diario de la Biblia para ser buenos cristianos. Mucha gente ha sido criada con esta idea y sienten mucha culpa si no leen la Biblia a diario, pero esta idea tiene problemas graves, que analizaremos a continuación. La idea de devocionales diarios es, en sí misma, defectuosa cuando consideramos que la mayor parte del Nuevo Testamento está compuesta de epístolas (también conocidas como cartas). En la vida, no leeríamos una carta de un amigo en pequeñas porciones diarias. Eso haría innecesariamente difícil la tarea de seguir el flujo del mensaje y de comprender su contexto. Aun así, esto es lo que muchos hacen con las cartas del Nuevo Testamento.
La carta de 1 Timoteo es un gran ejemplo de esto, especialmente porque los lugares en donde los cortes de los capítulos fueron insertados en el texto, son algunas veces horriblemente confusos. La primera carta de Timoteo se compone en seis capítulos, pero los cortes de los capítulos deberían estar en lugares diferentes. En 1 Timoteo 1:15 dice, “Palabra fiel y digna de ser recibidas por todos…”. Luego, en 1 Timoteo 3:1 dice, “Palabra fiel…”. Luego, en 1 Timoteo 4:9 dice, “Palabra fiel es esta y digna de ser recibidas por todos”. En estos tres versículos, Pablo destacó los tres temas que les estaba escribiendo a Timoteo en su carta.
Si fuésemos a escribir 1 Timoteo como un blog, el comienzo (1 Timoteo 1:1 – 14) sería la introducción, ya que establece el fundamento. Luego insertaríamos un subtítulo, quizás en letra negrita, que diga: Palabra Fiel #1. Luego del texto de ese punto (1 Timoteo 1:15 – 2:15), insertaríamos el subtítulo Palabra Fiel #2 (1 Timoteo 3:1 – 4:8), y luego Palabra Fiel #3 (1 Timoteo 4:9 – 6:11). El texto restante sería la conclusión, el encargo final a Timoteo (1 Timoteo 6:12 – 21). Esta es una manera sensata de dividir a 1 Timoteo, ya que fluye con la intención del autor y el entendimiento tópico. En lugar de eso, los quiebres de los capítulos no fluyen con el contenido de la carta.
Esto, por supuesto, no es un problema si leemos la carta entera de una sola vez, pero si leemos solo un capítulo por día nos puede crear todo un desafío para nuestra habilidad de entender el contexto. Cuando dejamos de leer en la mitad de un capítulo, en realidad nos detenemos en una de las conclusiones de Pablo, y cuando volvemos a leer al día siguiente probablemente ya hayamos olvidado lo que leimos hace un día. Vemos los capítulos y los separamos, y es por eso que no entendemos lo que Pablo quiso decir. Debemos leer las cartas como una sola cosa y entender la idea entera.
Tenemos que leer la carta por completo, siguiendo lo que el autor estaba diciendo como un sobre-arqueo, y permitiendo que los quiebres naturales salgan a la superficie. De otra manera, terminaremos con un acercamiento devocional desarticulado. Leeremos nuestro primer capítulo, pero no entenderemos el contexto o lo que se quiso decir como idea general. Como resultado, no recibimos la revelación que necesitamos.
2.Estudio Bíblico Temático.
En segundo lugar, el método de estudio temático es lo que muchos cristianos en todo el mundo experimentan en las reuniones de iglesia de domingo. Si el pastor Bob elige el tema “Morir a uno mismo” como el tema para enseñar el domingo, él elegirá muchos pasajes clave a partir de los cuales desarrollará la enseñanza. Seguramente él empezaría con 1 Corintios 15:31, que en la versión Reina Valera 1960 dice, “…cada día muero”. El pastor Bob, de acuerdo a sus estudios de teología sistemática, tomará este versículo, sin leerlo en contexto, y luego predicará por media hora respecto a cómo todos necesitamos morir a nosotros mismos (a nuestros deseos, pasiones, sueños, y visiones). Él tomará otros versículos que parecen apoyar a su idea, como Lucas 14:27, en donde Jesús le dice a Sus discípulos “Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo” (RVR1960). Por causa de la forma en la que el pastor Bob une a estos versículos, pareciera que la conexión entre ellos es natural…hasta casi resulta lógico que Jesús y Pablo estén hablando de lo mismo. Pero este acercamiento a la Escritura contiene problemas graves.
Primero, un estudio bíblico temático no da un entendimiento histórico y contextual. Los pasajes son utilizados por fuera del contexto en el que originalmente fueron escritos, sin mencionar las fallas en la comprensión en las realidades históricas de esos tiempos. Si el pastor Bob leyese los versículos anteriores y posteriores de 1 Corintios 15:31, su sermón se caería por completo. El versículo 30 dice, “¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora?”. Esto muestra claramente que la muerte diaria mencionada, se refiere a una muerte física. Se vuelve más claro si leemos 1 Corintios 15:31 en versiones diferentes a Reina Valera 1960, que no ha traducido adecuadamente el significado de estos versículos. La versión Traducción en Lenguaje Actual dice:
Ustedes bien saben que todos los días estoy en peligro de muerte. Esto es tan cierto como la satisfacción que tengo de que ustedes creen en Cristo. En Éfeso luché con hombres que parecían fieras salvajes. Pero, si es verdad que los muertos no vuelven a vivir, entonces ¿qué gané con eso? Mejor hagamos lo que algunos dicen: «Comamos y bebamos, que mañana moriremos.» (1 Corintios 15:31-32)
Claramente, Pablo estaba hablando acerca de la persecución física y a la amenaza de muerte que los primeros cristianos enfrentaban todos los días. Esa no es la realidad de todos, pero era la realidad cuando escribió la letra a los corintios. Pablo podía decir que se había enfrentado con fieras salvajes porque eso era parte de su historia, pero no es parte de la historia de la mayoría de las personas. En otras palabras, no es algo universal. Esto significa que no es permisible aplicarlo para todos. Muchas veces citamos la Escritura como parte de nuestra historia personal cuando no lo es. Eso no es un uso aceptable o exacto de la Escritura. Así podemos ver el peligro de sacar un versículo o frase por fuera de su contexto y usarlo para probar un punto que en realidad no se está probando en el mismo.
Este mismo principio aplica al pasaje que rodea al mandamiento de Jesús de tomar nuestra cruz (Lucas 14:27). Mirando los versículos que le anteceden, esto es lo que encontramos:
“Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.” (Lucas 14:25-27)
Para entender este pasaje apropiadamente, tenemos que recordar la segunda clave de la teología bíblica: leer progresivamente. Cuando Jesús dijo esas palabras, no había sido crucificado aún. Nuestro entendimiento de la crucifixión de Jesucristo no puede ser inyectado en el entendimiento de aquellos que estaban escuchando a Jesús en Lucas 14. Estaría mal hacer eso. Ellos no entendían lo que nosotros entendemos acerca de la muerte de Jesús en la cruz. Por eso, tenemos que pensar lo que la palabras de Jesús significaron para aquellos que lo estaban escuchando en ese momento, que eran gente que no tenía idea de que Jesús iría a morir en una cruz en el futuro. Otro factor importante para recordar es que Jesús no le estaba hablando a cristianos, a la Iglesia, o a la gente que había estado con él por años. Él les estaba hablando a grandes multitudes de no creyentes. Es por esto que Él dice, “Si quieres ser mi discípulo…”. Él estaba diciendo, “Si vas a tomar la decisión de ser mi seguidor, tienes que saber el costo que conlleva tomar tu propia cruz, y luego seguirme”. Les estaba diciendo esto a incrédulos y no a creyentes. Esto significa que no podemos aplicar este mensaje a grandes rasgos a la Iglesia, como muchos hacen.
Si seguimos leyendo este pasaje, obtendremos una idea general de lo que esta cruz, o costo, al que Jesús se estaba refiriendo:
“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida, ¿con qué se sazonará? Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oír, oiga.” (Lucas 14: 28 – 35)
Aquí Jesús da dos imágenes diferentes para explicar lo que quería decir: Un rey yendo a la guerra y un constructor construyendo una torre. Él dijo, “No vayan hasta mitad de camino y abandones cuando tengas las cosas construidas por la mitad, porque luego todos alrededor tuyo se burlarán y se reirán. No seas el rey que se va a la guerra sin suficiente gente, o la gente se reirá de ti”. Dicho más simplemente, su punto era: Si vas a ser un discípulo, no seas medio discípulo. Les estaba diciendo a los seguidores en potencia que no comiencen a seguirlo si luego iban a dar media vuelta y marcharse porque sus amigos y familia se burlarían. Cuando entendemos esto, entendemos porque Jesús habló de menospreciar a madre, padre, esposa, hijos, hermanos y hermanas, en incluso la propia vida. Él no les estaba diciendo a los cristianos que deberían odiar a todos los que los rodeaban. Lo que estaba diciendo es que aquellos que querían seguirlo, no debían seguirlo a medias.
Esto comienza a tener más sentido cuando nos damos cuenta, en el contexto más grande de la historia, que en ese momento la cruz era un terrible castigo reservado solo para rebeldes y para la peor clase de delincuentes. Los romanos crucificaban a los insurgentes, usando esta forma específica de muerte como un signo de advertencia para los demás, diciendo “si ustedes también se rebelan, terminarán así”. Esta conexión entre el término crucifixión y hacer un escarmiento público de alguien, permanece en nuestro lenguaje hasta hoy. Se suele decir, por ejemplo, “Este político hizo un error, y los medios lo crucificaron”. La gente no dice, “Este político se equivocó y los medios le dieron una inyección letal”, porque no se está hablando de muerte sino de humillación pública. La crucifixión siempre ha significado hacer un show público de alguien para mostrarles a aquellos que hagan lo mismo que serían destruidos de la misma manera. Por eso, en lo que Jesús dijo vemos que usó este término como una metáfora que indicaba la humillación que los judíos de aquel tiempo experimentarían si elegían seguirlo. Tenían que tomar en cuenta el riesgo de manera muy tangible, porque se arriesgarían a sufrir el rechazo de sus familias y amigos, y persecución política y religiosa. La decisión de seguirlo literalmente significaba darle la espalda a todo lo que anteriormente habían tenido como una fuente de identidad y reputación. Si queremos tener una interpretación hermenéutica correcta de este pasaje, no podemos decir que Jesús les estaba hablando a los cristianos respecto a cómo vencer la tentación. Aún así, muchos pastores hacen esto. Sacan versículos de contexto para crear enseñanzas temáticas o tópicas.
Por supuesto, es importante aclarar aquí que los sermones tópicos no son necesariamente malos. El problema radica en cuando la gente saca versículos de contexto para crear un mensaje tópico sin considerar lo que esos versículos en realidad significaban en su contexto. Cuando la gente hace eso, fuerzan múltiples versículos que no tienen nada que ver entre sí con el solo fin de armar un sermón de un tema en particular (como vimos con el ejemplo de morir a uno mismo). Como resultado, enseñan mensajes no bíblicos que tienen la apariencia de serlo para aquellos que no tienen estudios, causando mucha confusión respecto a lo que la Biblia realmente quiere decir. Esto es lo que nosotros no queremos. De todas maneras, podemos crear un excelente y bíblicamente correcto sermón de un tema en particular si usamos una hermenéutica histórica y contextual para analizar todos los versículos de un tema en particular, tales como la ira de Dios. (Vamos a ver este tema en profundidad en el capítulo 3). Los mensajes temáticos pueden ser maravillosos si somos cuidadosos al respetar el contexto de los versículos que usamos. Si usamos un versículo sin tener en cuenta su contexto, es importante aclararlo a nuestra audiencia, diciendo algo así: “Sé que este versículo en contexto se refiere a esto, pero el Espíritu Santo me ha estado hablando a través del mismo y quiero compartírselos sin ignorar el significado y contexto originales”. Esta clase de aclaración es crucial, y le da lugar a mensajes nuevos del Espíritu Santo sin dejar de honrar (y sin contradecir) el mensaje original de la Escritura.
3.Estudio Bíblico Expositivo.
Por causa de que el cristianismo moderno occidental está basado en sermones temáticos dominicales y devocionales diarios personales, mucha gente ha llegado a conclusiones erradas de la Escritura. La pregunta es, ¿qué podemos hacer? ¿Cómo leemos la Escritura y nos direccionamos en nuestro caminar cristiano de una manera que el camino sea exacto y vivificante? Una palabra describe la respuesta a nuestro dilema, y es expositivo. Un estudio bíblico expositivo y una predicación expositiva simplemente expone lo que la Biblia está diciendo en su contexto. Esto es exactamente lo que hicimos con los versículos que analizamos anteriormente: expusimos lo que los versículos realmente significan en contexto. Un estudio expositivo mira a un pasaje y ve su contexto, el lugar histórico, y considera a quién se le está escribiendo y el contexto del autor. De esta manera, el estudio expositivo puede tomar un pasaje para ayudarnos a entender un tema en particular en su ubicación apropiada.
Algunas veces esto puede sonar muy parecido a una enseñanza tópica, pero la diferencia es que el estudio expositivo respeta el contexto, el fluir, el lugar histórico, la progresión, la audiencia original del pasaje, y la relevancia para el lector moderno. En un estudio bíblico expositivo, tomamos un pasaje y estudiamos su contexto mediante las preguntas: ¿Por qué se escribió? ¿A quién se le escribió? Y ¿Cuáles fueron los propósitos, el valor, y las intenciones del pasaje? Solo cuando nos hacemos esas preguntas es que estamos listos para arribar a conclusiones precisas.
PREGUNTAS DE REPASO
1.¿Cuál es la diferencia entre exégesis y eiségesis?
2.La hermenéutica más confiable para trabajar es llamada ______________. La pregunta que siempre hay que hacer es, “________________________________________________________________?” La segunda pregunta sería “_________________________________________________?”
3.En 1 Timoteo, la carta se divide en____ capítulos. La localización de estos tres temas o palabras fieles de Pablo a Timoteo se encuentran en _____________________________________________
4.La teología sistemática crea una ___________, que tiene una gran capacidad de capturar ciertas cosas, pero que también tiene algunos ______________, en donde terminas no sabiendo cómo responder ciertas preguntas.
PALABRAS CLAVE
Escuela de ministerio
Canonicidad
Seminario
Estudio del Antiguo Testamento
Escuela de teología
Estudio del Nuevo Testamento
Teología sistemática
Hermenéutica
Escuela de Biblia
Exegesis
Teología bíblica
Eiségesis
Soteriología
Hermenéutica histórico-contextual
Pneumatología
Relevancia del lector
Teorías del sacrificio
Devocionales
Angeología/Demonología
Estudio bíblico temático
Escatología
Estudio bíblico expositivo
Eclesiología
 
MATERIALES RELACIONADOS
Gordon D. Fee and Douglas Stuart, How to Read the Bible for All Its Worth.
Wayne Grudem, Systematic Theology.
Peter J. Leithhart, A House For My Name: A Survey of the Old Testament.
Peter J. Leithhart, Deep Exegesis: The Mystery of Reading Scripture
James Stuart Russell, The Parousia
Milton Spenser Terry, Biblical Hermeneutics.
1 Buena es un término relativo, y para la opinión del autor aún no existe una buena Biblia cronológica. Welton Academy está en el proceso de crear tal trabajo.