
JOHN ‘LOFTY’ WISEMAN
EL MANUAL DE SUPERVIVENCIA DEL SAS
GUÍA DEFINITIVA PARA SOBREVIVIR EN CUALQUIER LUGAR
3ª edición ampliada y revisada

Publicado en castellano por Editorial Paidotribo según acuerdo con HarperCollins Publishers Ltd Publicación original en inglés por HarperCollins Publishers Ltd con el título: SAS SURVIVAL HANDBOOK
Texto © John Wiseman 1986, 2003, 2006, 2009, 2016
Ilustraciones © Harper Collins 1986, 2003, 2006, 2009, 2016
El autor/ilustrador hacen valer su derecho moral a ser identificados como el autor/ilustrador de la obra
Edición: Mª Ángeles González Moreno
Traducción: Montserrat Clavell Miejimolle y Pedro González del Campo
Diseño cubierta: David Carretero
© 2022, Editorial Paidotribo
www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
8ª reimpresión de la 3ª edición
ISBN: 978-84-9910-618-2
ISBN EPUB: 978-84-9910-654-0
BIC: WSZV
Fotocomposición: Editor Service, S.L. y Juan Carlos P. Romero
A mi padre
T. C. H. WISEMAN
quien me mostró el valor
de la vida y cuya dedicación por
ayudar a los demás intento seguir.
Las técnicas de supervivencia que se describen en este libro son para usarlas en circunstancias calamitosas en las que la seguridad de los individuos esté en riesgo. Según esto, la editorial no puede aceptar responsabilidad de ningún tipo por ningún proceso o procedimiento judicial presentado o entablado contra persona o institución algunas como resultado de la utilización o mal uso de cualquiera de las técnicas descritas, ni por pérdida, lesión o daño algunos causados por esa razón. En la práctica y perfeccionamiento de estas técnicas de supervivencia deben prevalecer los derechos de los propietarios del terreno en el que se desarrollen y las leyes relevantes que protegen ciertas especies de animales y plantas, así como las leyes que controlan el uso de las armas de fuego y de cualquier otro tipo.
INTRODUCCIÓN
1.TEMAS BÁSICOS
2.ESTRATEGIA
3.CLIMA Y TERRENO
4.COMIDA
5.TÉCNICAS DE ACAMPADA
6.INTERPRETACIÓN DE LAS SEÑALES
7.DE VIAJE
8.SALUD
9.SUPERVIVENCIA EN EL MAR
10.RESCATE
11.SUPERVIVENCIA EN NÚCLEOS URBANOS
12.DESASTRES
POSDATA
ÍNDICE ALFABÉTICO
En un mundo cada vez más incierto, esta nueva edición se centra en prepararte para cualquier situación de supervivencia en la que te puedas encontrar. En sus páginas intento identificar todos los peligros imaginables y mostrarte cómo enfrentarte a ellos. El consejo que se da te preparará física y mentalmente, y te concienciará de todos los peligros que puedan aparecer. Estar preparado te dará la seguridad de sobrevivir a pesar de los pronósticos y te permitirá adaptarte cuando las cosas vayan mal.
Durante 26 años, como soldado profesional, tuve el privilegio de servir en el Servicio Aéreo Especial (SAS). Esta unidad de elite del ejército británico está entrenada para realizar difíciles operaciones en cualquier parte del mundo, a menudo en lugares aislados y lejos de las fuerzas convencionales. Trabajando en grupos pequeños, muchas veces en territorio enemigo, sus miembros deben convertirse en sus propios médicos, dentistas, navegantes y cocineros. Con frecuencia, la situación operacional hace imposible el reaprovisionamiento y tienen que vivir de lo que les ofrezca el terreno. Deben hacer frente a todo tipo de situaciones y problemas, tanto si han sido causados por el hombre como por la naturaleza, y volver a lugar seguro, así como desarrollar técnicas que les permitan sobrevivir en cualquier lugar. Tras prestar servicio por todo el mundo, me convertí en instructor de supervivencia del SAS, y mi trabajo consistía en que cada uno de los componentes del regimiento aprendiera a aplicar sus conocimientos de supervivencia. Y todos estos conocimientos, probados en exámenes y operaciones, son la base de esta nueva edición.
La necesidad de entrenamiento para la supervivencia no ha sido nunca tan necesaria. Poder viajar más económicamente nos ha abierto al mundo y virtualmente no hay lugar en el planeta que no hayamos visitado o no podamos visitar. Esto, añadido a factores como el incremento de tiempo libre, la riqueza y la información que recibimos de programas de televisión, significa que nos estamos volviendo más aventureros y que estamos más informados sobre el mundo que nos rodea.
Pero también debemos tener en cuenta que durante los últimos años el mundo se ha convertido en un lugar más inestable. El muro de Berlín se derrumbó en 1989, le siguió la Guerra del Golfo, de Bosnia, Kosovo y Sierra Leona. Sin embargo, estos sucesos quedaron eclipsados por la trágica catástrofe del 11 de septiembre de 2001, el resultado lucha contra el terrorismo y, por supuesto, las guerras de Iraq y Afganistán. Estos conflictos globales nos han afectado a todos y algo es seguro: nuestras vidas nunca volverán a ser iguales.
El instinto de supervivencia nunca cambiará, ni tampoco la asombrosa capacidad de aguante del cuerpo humano. Aun así, también debemos tener en cuenta que, al volvernos más civilizados, vamos olvidando las destrezas de supervivencia. Por ello, sin duda es importante que practiquemos nuestras habilidades de supervivencia y estemos preparados para cualquier cosa. El entrenamiento de supervivencia es la mejor póliza de seguros que puedes obtener en un mundo inestable. Si estamos todos preparados con las técnicas básicas de supervivencia y sabemos qué hacer frente a una emergencia, el mundo se convierte de inmediato en un lugar más seguro.
Puedes quedarte aislado en cualquier parte del mundo, desde el hielo del Ártico hasta el desierto, desde los bosques tropicales hasta el océano abierto, y los problemas para la supervivencia son los mismos para el soldado que para el civil. La diferencia radica en las circunstancias; los soldados tal vez no deban ser vistos, mientras que a los civiles lo que les interesa es llamar la atención para ser rescatados. En zonas de inestabilidad donde el riesgo de secuestro es elevado, es mejor pasar inadvertido. Cada ambiente requiere unas técnicas de supervivencia específicas. Las montañas, las junglas, las llanuras y los pantanos pueden también parecer peligrosos para el superviviente; pero cada uno de estos ambientes nos ofrece algún tipo de apoyo que puede ser explotado para conseguir comida, combustible, agua y refugio si sabemos cómo obtenerlos. Los efectos del clima son muy importantes. Debes saber cómo hacer frente al frío intenso y cómo sobrevivir a un calor abrasador; ambos imponen dificultades al superviviente de distintos modos.
También necesitas saber cómo funciona tu cuerpo y cómo reaccionará en diferentes ambientes y situaciones. Ponte a prueba antes de viajar: por ejemplo, evalúa tus habilidades básicas de supervivencia durmiendo al aire libre, asegurándote de que puedes encender un fuego e incluso vivir sin dormir o comer durante un período de tiempo. Esto te mostrará cómo reaccionas en un escenario límite simulado.
La supervivencia depende de la utilización de los principios básicos y de adaptarlos a las circunstancias. Estos principios básicos forman una pirámide fundamental de aprendizaje para el superviviente.

Aunque inicialmente sea un esfuerzo físico enorme escapar de una situación peligrosa, la supervivencia por encima de todo es un ejercicio mental. Después de la emoción del incidente y cuando la adrenalina se ha estabilizado, conlleva una gran firmeza mental el continuar. Lo que nos mantiene en marcha es el instinto básico, mejor referido como la motivación para vivir.
Éste es el sólido fundamento sobre el cual creamos todo nuestro entrenamiento. Constantemente intentamos alimentar e incrementar la motivación para vivir. Es fácil ver que estamos físicamente fuertes, pero es muy difícil saber lo fuertes que somos mentalmente.
Motivación para vivir significa no rendirse nunca a pesar de la situación. Es muy tranquilizador saber que no hay nada en esta tierra que no podamos afrontar ni lugar en el que no podamos sobrevivir. Siempre y cuando sigamos los principios básicos de supervivencia, nos preparemos e impongamos este deseo de vivir, seremos capaces de superar el problema. Algunas personas tienen una motivación más fuerte que otras, pero todos podemos mejorar.
Algunos de nosotros recurrimos a la religión en momentos de tensión; otros piensan en sus seres queridos. El miedo al fracaso o a decepcionar a los compañeros ayuda a fortalecer nuestra motivación para vivir. Lecturas sobre viejas hazañas de supervivencia también ayudarán. Puedes tener todo el conocimiento y kit del mundo, pero sin esta motivación todavía puedes perder.
Por encima de nuestro fundamento tenemos conocimiento. Cuanto más sepamos, más fácil nos será sobrevivir. El conocimiento desvanece el miedo. Fíjate en los autóctonos y mira cómo sobreviven. Habla con gente que haya aguantado y aprende de sus experiencias. A nivel práctico, asegúrate de que estás totalmente informado sobre la infraestructura médica de la región a la que viajas en particular e infórmate de cómo funcionan exactamente los servicios de emergencia.
La punta de nuestra pirámide de aprendizaje es el kit. Éste ha de ser mínimo y debemos tener un conocimiento muy profundo de sus usos y capacidades. Existen objetos esenciales que nunca hay que dejar en casa, como son abrelatas, cuchillo, brújula y una radio/un teléfono. Sin embargo, recuerda que debes centrarte en lo que la naturaleza puede ofrecer para protegerte; en último término, todo kit se considerará un extra. Es importante que sepas improvisar y utilizar lo que te rodea para mantenerte en una situación de supervivencia.
Es primordial que apliques tu propio criterio en la elección de los métodos descritos en este libro. Las pruebas para los alimentos vegetales, por ejemplo, son el único método seguro para tener la certeza de si una fruta o una hoja específicas son comestibles o venenosas. Es poco probable que las personas en general sufran algún daño si siguen el método cuidadosamente, aunque siempre existe un riesgo mínimo. Las reacciones de cada persona al veneno varían; incluso pequeñas cantidades de sustancias tóxicas pueden ser muy peligrosas para ciertas personas. Algunas de las trampas descritas son también muy peligrosas. Nunca se las debe dejar sin supervisión en lugares en los que otras personas puedan herirse con ellas. Además, pueden ocasionar lesiones a quienes las manipulen con descuido.
Al aprender las habilidades de supervivencia descritas aquí, siempre aconsejo acordarse de la necesidad de conservar nuestro entorno, evitar la crueldad con los animales y no violar las leyes por la aplicación de alguna de estas técnicas. Aunque el cuchillo es un instrumento útil en la selva, no olvides las leyes contemporáneas del cuchillo. Recuerda que éste es un libro de consulta para situaciones de supervivencia en las que lo más importante es precisamente sobrevivir, y en las que puede haber riesgos que sería una locura siquiera considerar asumirl en la vida normal.
A pesar de que ésta no es una publicación oficial, al compartir los conocimientos de supervivencia que yo y mis colegas hemos adquirido a través de la experiencia, pretendo ayudar al lector a tomar correctamente estas decisiones. Estos conocimientos y técnicas nos han ayudado a salvar la vida y ayudarán también al lector a ser un superviviente. Por último, me gustaría dar las gracias al regimiento SAS por facilitarme la experiencia sobre la que se basa este libro, y a Howard Loxton y Tony Spalding que me han ayudado a publicarlo. Sin su duro trabajo y su dedicación este libro no hubiera sido posible.
J.W.
THE SURVIVAL SCHOOL,
HEREFORD

Debes empezar preparándote para ser un superviviente. Esto supone estar preparado en todos los sentidos. En esta sección nos aseguraremos de que tienes todo lo necesario y el equipamiento adecuado para iniciar cualquier expedición. Hablaremos del botiquín de bolsillo de elementos de primeros auxilios cuidadosamente seleccionados; este botiquín debe acompañarte allí donde vayas.
Un cuchillo es la herramienta de supervivencia más importante. Debe escogerse y utilizarse cuidadosamente, y mantenerse siempre en perfectas condiciones.
Es también muy importante la preparación personal, de modo que has de estar a punto tanto física como psíquicamente para enfrentarte a las tensiones y peligros de las situaciones de supervivencia. Debes tener una idea clara de las necesidades básicas para la supervivencia, especialmente de la necesidad de –y maneras de obtenerlas– sal y agua.
TEMAS BÁSICOS PARA LA SUPERVIVENCIA
Estar preparado
Investigación
Planificación
Equipamiento
Lo inesperado
KIT DE SUPERVIVENCIA
BOLSA DE SUPERVIVENCIA
CUCHILLOS
ENFRENTARSE A UN DESASTRE
Necesidades básicas
AGUA
Encontrar agua
Condensación
Agua procedente de las plantas
Agua procedente de los animales
SAL
La especie humana se ha establecido en casi cada rincón del mundo. Incluso en territorios demasiados inhóspitos para procurar un hogar permanente, el hombre ha encontrado el modo de explotar sus recursos mediante la caza o tomando los alimentos de la tierra, y muchas veces ha utilizado sus conocimientos en contra de la naturaleza simplemente por la satisfacción de hacerlo.
Casi en todas partes la naturaleza provee las necesidades básicas para la supervivencia. En algunos lugares la provisión es abundante y en otros muy escasa, por lo que es necesario utilizar el sentido común, los conocimientos y el ingenio para sacar el mayor partido de los recursos naturales de los que disponemos. Pero lo más importante es la voluntad de sobrevivir. Tanto hombres como mujeres han demostrado que pueden sobrevivir en las situaciones más adversas, pero lo han hecho por su determinación de sobrevivir, ya que, si no estás decidido a hacer frente a cualquier adversidad, las técnicas y los conocimientos de este libro serán de muy poca utilidad cuando te enfrentes realmente a la adversidad.
Sobrevivir es el arte de permanecer vivo. El equipamiento del que puedas disponer debe considerarse un punto a favor. Has de saber cómo sacar el mayor rendimiento de la naturaleza y saber utilizarla al máximo, cómo llamar la atención para que sea más fácil encontrarte, cómo orientarte en territorios desconocidos para llegar a la civilización si no hay posibilidad de un rescate, o como navegar sin mapa ni brújula. Debes saber cómo mantenerte sano o, si estás enfermo o herido, saber curarte a ti mismo y a los demás. Debes ser capaz de mantener la moral alta y mantener también la de los demás componentes de tu grupo.
La falta de equipamiento no significa que estés desequipado, ya que llevas contigo tus experiencias y conocimientos, aunque no debes permitir que éstos queden atrasados y obsoletos, por lo que has de estar dispuesto siempre a aprender cosas nuevas.
Todos nosotros estamos acostumbrados a sobrevivir en nuestro ambiente natural, aunque puede que no nos demos cuenta de ello; pero el verdadero superviviente debe aprender a sobrevivir cuando no esté en un ambiente familiar, o cuando este ambiente haya cambiado drásticamente por la mano del hombre o por obra de la naturaleza. Cualquier persona, joven o vieja, sea cual sea su estilo de vida, puede encontrarse en una situación de supervivencia. A medida que más personas vuelan alrededor del globo, navegan en pequeños veleros o surcan los mares en grandes barcos, caminan por colinas o suben montañas y pasan sus vacaciones en lugares cada vez más exóticos, las situaciones a las que pueden verse expuestas se diversifican más.
Pero los conocimientos de supervivencia no están sólo relacionados con las situaciones extremas como, por ejemplo, un accidente de avión sobre una montaña o un hundimiento en los mares del trópico o una avería del coche en medio del desierto. Cada vez que nos abrochamos el cinturón de seguridad de nuestro coche aumentamos nuestras posibilidades de supervivencia. Cada vez que miramos a ambos lados de la calle antes de cruzar o cuando nos aseguramos de que la llave del gas está cerrada antes de irnos a la cama, estamos poniendo en práctica técnicas de supervivencia instintivamente. Éstos son los hábitos que debemos desarrollar tanto como adquirir habilidades.
Los principales elementos de supervivencia son comida, fuego, refugio, agua, navegación y medicinas. Para ponerlos en orden prioritario utilizamos el acrónimo PLAN. No importa en qué parte del mundo te encuentres, éste nunca cambiará estés en el Ártico, el desierto, la jungla, el mar o la costa.
Debes asegurarte de que estás protegido de otros posibles peligros, es decir, avalanchas inminentes, fuego forestal o explosión de combustible. Quédate siempre en la escena del accidente siempre que ello sea seguro y asegúrate de estar protegido de los elementos. Esto significa construirte un refugio y a menudo encender un fuego. Hay varias razones por las que siempre debes quedarte en el lugar:
1. Puedes utilizar los restos como refugio, señalización, etc.
2. Es una señal más grande sobre el terreno, lo que facilita la localización.
3. Probablemente hay heridos que no se pueden mover.
4. Quedándote donde estás conservas energía.
5. Porque si has mantenido la ruta y saben dónde te encuentras, el tiempo del rescate será mínimo.
El próximo paso tras construir un refugio es colocar señales de emergencia. Debes llamar la atención hacia tu posición. Hazlo lo antes posible para ayudar a los rescatadores.
Mientras esperas ser rescatado, busca agua y comida para complementar tus suministros de emergencia.
La buena navegación te mantendrá en la ruta y a menudo te evitará situaciones de supervivencia. Pero si te encuentras perdido, quédate siempre donde estás.
Debes convertirte en tu propio doctor y controlarte cuidadosamente todo el tiempo. Cúrate las ampollas en cuanto aparezcan, no dejes que se infecten. Preocúpate de tus compañeros y ocúpate de cualquier problema inusual en cuanto surja. Si cojean, se quedan atrás o tienen un comportamiento extraño, para y trátalo de inmediato.
El lema de los Boy Scouts es el mejor. Quien esté preparando una expedición o un viaje debe obtener la máxima información posible sobre las situaciones en que se puede encontrar y el equipamiento que necesitará para superarlas. Es de sentido común prepararse, tener listo el equipamiento adecuado y planear el viaje del modo más cuidadoso.
Del equipamiento que lleves depende que tu expedición fracase o acabe con éxito; pero, especialmente al hacer el equipaje, la gente suele llevarse demasiadas cosas y es mediante experiencias desagradables como aprenden cuáles son las cosas que realmente necesitan y cuáles son las que son prescindibles. No resulta demasiado divertido cargar con una gran mochila llena de objetos superfluos cuando necesitamos una linterna o un abrelatas. Encontrar el equilibrio no es fácil.

Antes de cualquier viaje o expedición haz una lista de las cosas que debes llevar y plantéate las siguientes preguntas:
– ¿Cuánto tiempo estaré fuera? ¿Qué cantidad de comida necesitaré para este viaje? ¿Necesito llevar agua?
– ¿Llevo la ropa adecuada para el tiempo que hará y tengo suficiente ropa de recambio? ¿Tengo suficiente con un par de botas? O tal vez, debido a las condiciones del terreno y a lo que tendré que caminar, sería mejor tener un par de recambio.
– ¿Qué equipamiento especial necesito para el terreno?
– ¿Qué medicinas debo llevar?
Debes asegurarte de que estás en forma para llevar a cabo tus planes. Cuanto más en forma estés, más fácil y más divertido será tu viaje. Si vas a caminar por la montaña, por ejemplo, haz ejercicio regularmente unas semanas antes y acostúmbrate a llevar las botas de montaña. Ve y regresa del trabajo caminando y lleva una bolsa llena de arena para poner tus músculos en forma. El fitness mental es otro factor importante. ¿Estás seguro de estar a la altura del objetivo? ¿Estás lo suficientemente preparado y tienes el equipamiento necesario? Elimina cualquier duda antes de empezar el viaje.
Siempre debes tener preparados planes de urgencia por si acaso algo sale mal. Las cosas raramente salen según los planes. ¿Qué vas a hacer si no puedes alcanzar tu objetivo? ¿Qué harías si el vehículo se estropeara? ¿O si las condiciones atmosféricas o del terreno son más duras de lo esperado? Si vas en grupo, ¿cómo os encontraréis si os separáis? ¿Qué pasa si alguien se pone enfermo?
Es necesario hacerse un chequeo médico completo y asegurarse de que tienes todas las vacunas necesarias para el sitio al que vas. Hay vacunas contra la fiebre amarilla, el cólera, la fiebre tifoidea, la hepatitis, la viruela, la polio, la difteria y la tuberculosis, y siempre que salgas de viaje es necesario que te pongan una inyección de vacuna antitetánica. Vacúnate con tiempo; una protección total antitifoidea, por ejemplo, está compuesta por tres inyecciones que se suministran a lo largo de seis meses. Si viajas por una región de malaria, debes llevarte la provisión adecuada de pastillas contra la malaria. Tienes que empezar a tomarlas dos semanas antes del viaje para que los anticuerpos ya estén en tu sangre cuando llegues a la zona de riesgo, y además debes seguir tomándolas durante un mes una vez hayas vuelto de tu viaje.
Ve al dentista y hazte una revisión. Hay dientes que normalmente no nos duelen que en climas más fríos pueden causarnos bastantes molestias. Al menos debemos asegurarnos de que empezamos el viaje totalmente sanos.
Prepara un botiquín que cubra todas tus probables necesidades y, si viajas en grupo, asegúrate de que quedan cubiertas todas las necesidades médicas de cada uno de los componentes. Si se diera el caso de que un miembro potencial del grupo no está en forma, ¿debe ser excluido del grupo? Ésta es una decisión difícil, sobre todo si viajas con amigos, pero debe tomarse porque a la larga es lo mejor. También debes tener en cuenta la capacidad de cada uno de los integrantes del grupo para afrontar situaciones de cansancio, riesgo y resistencia en que os podáis encontrar. La tensión a menudo nos muestra la cara oculta de muchas personas, por lo que, si viajas en grupo, debes seguir algún patrón para escoger bien a tus compañeros.
Nunca tendrás demasiada información sobre el lugar que vas a visitar. Habla con gente que ya haya estado allí, lee libros sobre ese lugar, estudia los mapas y asegúrate de que llevas contigo mapas actualizados del lugar. Investiga sobre cómo es la gente de allí. ¿Son muy amables y ayudan a la gente que viene de fuera, o son reservados con los extranjeros? ¿Hay costumbres locales o tabúes que debamos tener en cuenta?
Cuanto más detallados sean tus conocimientos sobre el modo en que vive la gente del lugar, sobre todo en sociedades no occidentalizadas, donde la vida está mucho más arraigada a la tierra, más conocimientos de supervivencia tendrás en caso de necesitarlos. Conocer los métodos locales para construir refugios y encender fuego, encontrar alimentos silvestres, hierbas medicinales y fuentes de agua, todo ello se basará en comprender íntimamente los alrededores.
Estudia los mapas minuciosamente, intenta tener una impresión del lugar al que vas antes de verlo y extrae tanta información como puedas sobre el terreno: dirección de los ríos, velocidad de la corriente, cascadas, rápidos y corrientes difíciles. ¿Cuál es la altura de las colinas y montañas, y cómo son sus laderas? ¿Están nevadas? ¿En qué dirección van las crestas de las montañas? ¿Qué tipo de vegetación hay, qué tipo de árboles y dónde? ¿Qué temperatura hay? ¿Existe mucha diferencia de temperatura entre la noche y el día? ¿Cuándo asoma el primer rayo de luz? ¿Cuándo anochece? ¿Cómo estará la luna, el tiempo y la altura de las mareas, la dirección y la fuerza del viento prevalente? ¿Qué tiempo puedes esperar que haga?
Si vas a viajar en grupo, es muy recomendable que os reunáis con frecuencia para hablar sobre cuáles serán los objetivos que queréis conseguir. Debéis nombrar a una serie de responsables que se encarguen de algo en concreto; médico, lingüista, cocinero, equipo especial, mantenimiento del vehículo, conductor, piloto, etc. Debes asegurarte de que todo el mundo está familiarizado con el equipo y que hay repuestos de todo lo necesario, especialmente de baterías, gasolina y bombillas.
Divide el proyecto en varias fases: fase de entrada, objetivo y recuperación. Debes definir claramente el objetivo de cada una de las fases y calcular el tiempo en el que se va a llevar cada una de ellas. Prepara planes de emergencia en caso de que se estropee el vehículo o de que alguien caiga enfermo o herido para evacuarlo.
Al calcular la velocidad del viaje, especialmente cuando se va a pie, hay que prever tiempo en abundancia. Ten en cuenta que siempre es mejor ser pesimista y llevarse una sorpresa agradable cuando se ha hecho en menos tiempo del esperado. La presión de intentar seguir un esquema demasiado ambicioso no sólo nos lleva a que haya tensión y cansancio, sino que crea errores de juicio y riesgos que son los que muchas veces hacen que las cosas no salgan bien. Es importante que tengas en cuenta que no puedes llevar toda tu agua contigo, sino que debes reponerla por el camino. Las fuentes de agua son un factor muy importante al planear cualquier ruta.
Una vez que hemos trazado la ruta que vamos a seguir, debemos estar seguros de que todos los componentes del grupo la conocen para que, en caso de que algo no salga bien, haya posibilidades de rescate. Si vas a subir una montaña, informa primero al centro de rescate y a la policía local. Explícales cuál es tu plan y diles la hora de salida y la hora a la que esperas llegar. Si vas a ir en coche, cubre toda la ruta con la correspondiente organización. Si vas a ir navegando, habla primero con las autoridades portuarias y con los guardacostas.
Debes asegurarte siempre de que hay alguien que sabe lo que vas a hacer y cuándo lo vas a hacer, y mantenle informado de las etapas que vas alcanzando de modo que la falta de comunicación haga que se preocupen y se pueda iniciar un rescate. Los barcos y aviones están estrictamente controlados y, si se retrasan mucho tiempo, se inicia un rescate. Habitúate a decir a alguien a dónde vas y cuándo esperas volver o llegar a tu destino.
Prepararte para cualquier eventualidad es una orden si vas a caminar y tienes que transportar todo lo que necesitas tú solo. Debes asegurarte de que todo lo que lleves sea funcional, versátil y resistente. Hay un delicado equilibrio entre lo que te gustaría llevar y lo que debes llevar. Cuando te prepares para cualquier aventura, ten en consideración los peligros existentes y cómo podrás superarlos. A esto se le llama plan de prevención.
El clima, las condiciones meteorológicas y la época del año te ayudarán a determinar qué llevar, pero asegúrate de que todos saben cómo utilizar y mantener el kit especial que has elegido. Gracias a la información que hayas obtenido mediante la investigación realizada, te será más sencillo escoger el equipamiento según los objetivos y las condiciones.
La correcta elección de la ropa es muy importante. Si empiezas bien, las opciones de éxito son muy probables. El hombre es un animal tropical y solamente puede sobrevivir en los trópicos porque ha nacido allí. En el momento en que dejamos esta zona, tenemos que proporcionar a nuestro cuerpo el entorno tropical, de ahí la necesidad de la ropa. No hay calor en la ropa; solamente atrapa el calor que el cuerpo produce.
El viento y la lluvia son los elementos más peligrosos en un clima templado, y el frío, en zonas extremas como las regiones polares. Si el viento y la lluvia traspasan continuamente el calor atrapado por los tejidos que vistes, corres peligro de hipotermia. En los climas fríos la solución consiste en capas de ropa; ponte un jersey si hace frío y un chubasquero si llueve. Sin embargo, si llevas un anorak acarreando una mochila pesada, existe el peligro de desgaste sobre los hombros y la zona baja lumbar que puede permitir que el agua traspase y empape el cuerpo. Necesitarás ropa de recambio y accesorios que te proporcionen más calor cuando dejes de caminar.
En climas calientes es muy difícil equilibrar la comodidad con lo práctico. Siempre ha existido el peligro de recalentamiento en condiciones extremas causado por llevar demasiada ropa mientras se hacen actividades físicas. Durante la actividad viste ligero de ropa, y si tienes demasiado calor, evita caminar con el chubasquero, ya que la condensación generada empapará las prendas del interior.
La vestimenta debe proporcionarte una buena protección y tiene que venirte bien pero sin ser restrictiva. Debe mantenerte caliente y seco, pero a la vez debes tener mucha ventilación para que no te recalientes (si hace más frío, siempre puedes ponerte más ropa).
Con todos los avances en la tecnología de tejidos durante los últimos años, vale la pena entender los pros y contras de los diferentes materiales que nos ofrecen. Gore-tex es un material extraordinario porque es transpirable y te mantiene caliente y seco a la vez que ventila el cuerpo, sin embargo tiene sus limitaciones. Los materiales transpirables solamente funcionan si se mantienen limpios. Una vez están cubiertos de barro y acumulan suciedad son menos efectivos. Gore-tex no es resistente o de material fuerte y debe cuidarse. La mejor manera de utilizar Gore-tex es andando y escalando con prendas resistentes al viento, y cuando se descanse, ponerse el kit transpirable.
Los materiales sintéticos como los polares son muy populares y en ciertos casos imitan materiales naturales como la lana, las plumas o el algodón. Si el polar tiene la cremallera al frente, es más fácil de poner y sacar; también son muy cómodos para caminar. Elige uno resistente al viento ya que a menudo es lo único que se necesita en la mayoría de las condiciones. Si hace más frío, siempre puede calentarte por debajo o encima de un chubasquero, y funciona bien como aislante. También hay prendas que actúan como la piel de un animal utilizando el sistema búfalo. Por el exterior tienen resistencia al viento, y en el interior, una fibra peluda fabricada por el hombre. Cuando se mojan funcionan como un traje de submarinismo. Van muy bien para caminar en condiciones de frío y mojado, y son ideales para barcas, canoas y cuevas.
Respecto a los tejidos naturales, la lana sigue siendo una excelente elección para los jerseys, ya que retiene el calor estando incluso mojada. El inconveniente es que se encoge y pesa, por lo que no es una buena elección para los calcetines. Las plumas son el material aislante natural más caliente y ligero, pero pierden todo el calor retenido una vez mojadas. El algodón actúa como una mecha y detiene la humedad. Es bueno utilizarlo en los trópicos, pero no en las regiones de frío y lluvia.
Es importante considerar el calzado, y si vas a caminar durante mucho tiempo, tu prioridad principal deben ser los pies. Si tienes unas botas nuevas, dos semanas antes de la salida empieza a usarlas gradualmente y ponte alcohol en los pies para que tu piel se vaya adaptando.
Para los entusiastas lo más importante al elegir la vestimenta es el precio. Las tiendas especializadas son muy populares entre los aventureros jóvenes a quienes les encanta uniformarse con ropas de camuflaje. Aunque el kit ex militar es bueno y económico, está pasado de moda. El gran retroceso de llevar ropa de camuflaje u oscura es el riesgo de no encontrarte si te pierdes. La razón por la cual los soldados se visten con ellas es para que no se les vea, y contradice lo que intentas hacer tú en caso de que tengas problemas.
Mucha de la ropa es de color azul o naranja, algunas veces reversible para que el contraste de color sea obvio en cualquier parte en la que nos encontremos. Compra la mejor ropa que te puedas permitir y acepta consejo de las tiendas especializadas.
Recuerda. No hay nada peor para el mal tiempo que una mala vestimenta.
En general, hay dos tipos de sacos. Unos están rellenos de fibra sintética, y otros (más caros), de plumón. El plumón es muy ligero y proporciona un aislamiento mejor, lo que nos mantiene secos, De todos modos, si se moja, pierde todas sus propiedades de aislamiento y es muy difícil que se seque. Por lo tanto, en condiciones más húmedas es mejor utilizar los sacos de fibra artificial.
Hay sacos para vivaquear que están hechos de material transpirable y te mantendrán seco si no llevas tienda, aunque a largo plazo siempre es mejor una tienda, que también puede usarse para cocinar o para realizar actividades en común. Mantén tu saco de dormir dentro del saco vivac y guárdalo dentro de un saco compacto para que sea lo más pequeño posible. Mantén el saco limpio y utiliza una colchoneta o un poncho para estirarte.
Necesitarás una mochila cómoda y resistente para llevar toda tu ropa y tu equipo. Escoge la mejor que te puedas permitir. Debe tener correas ajustables y resistentes, aseguradas fuertemente a la estructura metálica de la mochila o al mismo tejido. Si llevamos mucho peso, las correas que no sean muy resistentes se pueden aflojar fácilmente. Debe tener un cinturón para atarnos la mochila en las caderas con comodidad, ya que ésta es la parte más fuerte del cuerpo, y no los hombros o la espalda, y debe ser rápido de desabrochar y estirar.
¿Prefieres una mochila con una estructura interna o externa? Las mochilas con estructuras internas son más ligeras y hacen que sea más fácil organizar el interior, pero las estructuras externas son más resistentes, aseguran una mejor distribución del peso y son especialmente útiles en situaciones difíciles o para llevar equipos muy pesados, incluyendo una emergencia, o para transportar a una persona enferma o herida. Una buena estructura externa hará que el peso de la mochila no recaiga tanto en las caderas y en los hombros y se distribuya mejor, y debe ser diseñada para que haya un espacio entre la mochila y la espalda para minimizar el sudor por contacto. Las estructuras añaden peso a la mochila y además pueden estorbar en rutas rocosas o a través de la vegetación, pero sus ventajas compensan.
Finalmente, es muy importante que escojas una mochila que esté hecha de un tejido resistente, que no deje entrar el agua, preferiblemente con un compartimento interior cerrado por un lazo para prevenir que entre el agua y que el contenido de la mochila se caiga. Los bolsillos laterales son muy útiles, pero siempre es mejor que se cierren con cremalleras que con velcro, ya que éste no es tan seguro.
Si supones que te mojarás, envuelve todo lo que lleves en bolsas de politeno. Envuélvelo de tal modo que sepas dónde está cada cosa y de manera que las cosas que necesites primero no queden al fondo de la bolsa. Probablemente el saco de dormir sea lo último que necesites, por lo que puedes colocarlo en el fondo de la mochila. La tienda debe estar arriba de todo y también los utensilios más pesados como las radios, ya que son más fáciles de transportar ahí, pero es muy importante que no hagas la mochila muy alta, ya que, si tienes que enfrentarte a vientos fuertes y llevas una mochila demasiado alta, te será más difícil mantener el equilibrio y gastarás mucha energía simplemente para mantenerte en pie.
Empaqueta un hornillo y unos botellines de bebidas en uno de los bolsillos laterales para que sean muy accesibles cuando te detengas. Asegúrate de que los alimentos que pueden verterse o mojarse fácilmente están en recipientes adecuados. En climas calurosos puedes llevar comida que se coma fría y preparar muchas bebidas calientes. En climas fríos debes asegurarte de que tienes muchas grasas y azúcares. Las medidas exactas dependen de tu gusto, pero es muy importante escoger la comida de manera que haya un buen equilibrio de vitaminas, minerales, proteínas, grasas e hidratos de carbono. Ten en cuenta hasta qué punto puedes alimentarte de la tierra y lleva siempre contigo las cosas que no puedas encontrar sobre el terreno.
Un GPS (sistema de posicionamiento global) es un excelente equipo que ha reemplazado mucha de la destreza del navegador. Fundamentalmente estos sistemas reciben señales de radio desde satélites y pueden localizar tu posición actual en cualquier parte del mundo, además de ser relativamente fáciles de usar. También es útil anotar que dicen tener un índice de exactitud del 95%. Sin embargo, para que funcionen, la transmisión del satélite no debe tener ningún obstáculo por el camino ya sea una rama de árbol o movimiento, por lo que para recibir la señal clara necesitas permanecer quieto en la misma posición y en un espacio abierto. De todos modos, si únicamente dependemos de la tecnología, nuestras habilidades básicas sufrirán y fracasaremos si éste es inservible o se pierde. El GPS no es efectivo a menos que puedas identificar dónde te encuentras, por lo que limítate a lo fácil. Lee mapas y navega con normalidad, y utiliza el GPS para confirmar o corregir tu dirección.
Existen varias consideraciones a tener en cuenta al comprar un GPS: para qué vas a usarlo, si mientras caminas necesitarás la unidad compacta y con la máxima luz, dónde lo utilizarás y si necesita ser resistente al agua (ésta normalmente es la característica de los modelos que más pesan y con funciones extras). La duración de la batería también debe tenerse en cuenta. Algunos GPS son más complicados que otros; elige el modelo que más te convenga. Muchos de ellos tienen la opción de colocarse en puntos marcados (en el mar significan las coordinadas del este y del norte, y sobre tierra pueden ser campos, rocas, etc.) y existen muchas versiones portátiles, incluso algunos en forma de reloj.
Siempre hay un peligro con el funcionamiento de la batería del equipo, falla cuando más lo necesitas. Las baterías siempre se descargan rápidamente con el frío y la antigüedad. Las facilidades para cargarlas son pocas en la selva, y la conexiones son malas por causa de los constantes abusos, mientras que de un lado para otro son realmente un peligro.
Carga el GPS alrededor del cuello y bajo la chaqueta. Esto minimizará el riesgo de dañarlo y lo protegerá del tiempo. No lo dejes con tus cosas en la mochila o en cualquier lugar.
Cuando planees la ruta en el mapa, elige puntos destacados que puedan utilizarse como encuentros de emergencia. Fíjalos a intervalos frecuentes, preferiblemente cada hora. Introduce los datos en el GPS y te mantendrán en el camino. Una vez introducidos, te ofrecerán información sobre dónde te encuentras en relación con ellos y te indicarán qué dirección tomar para alcanzarlos.
Para realizar una expedición larga en un territorio remoto, es necesario llevar una radio. Tienden a ser caras pero el precio vale la pena; si no te puedes permitir comprar una radio, no te puedes permitir la expedición. Elige un modelo con el menor número de canales disponibles para tus necesidades en particular. El problema de que haya muchos canales es que la gente se confunde y acaba utilizando los que no debe. Prepara un canal que utilicen todos en horas establecidas. Debes tener un canal con el que puedas conectarte en caso de emergencia y así nadie interrumpirá tus transmisiones. Si trabajas con guardacostas, guardas forestales, etc., asegúrate de que tu radio es compatible y que conoces el canal de emergencia (canal 16); es siempre útil saber la frecuencia del Servicio Mundial. Mantén tu radio en un lugar seguro, lo ideal es con una persona y no dentro de una mochila.
Prepara un plan de señales con llamadas cada mañana y cada tarde, especialmente si trabajas con un grupo grande. Un plan de señales hará que todos se habitúen a la radio y se establezca fácilmente una comunicación a doble banda. Debes asegurarte de que las frecuencias escogidas funcionarán en el lugar donde os encontréis y de que al menos dos personas del grupo estén familiarizadas con el uso de la radio. Cada grupo debe estar en contacto con la base. Se les debe asignar una señal de llamada y una frecuencia, además de un horario establecido para hacer las llamadas.
Disuade a los grupos de hablar entre ellos sin intermediar la base. Esto causará gran confusión si no se controla. Escucha antes de transmitir, de lo contrario interferirás con otras estaciones. Todos tendemos a confundirnos verbalmente al hablar por radio, escribe lo que quieres decir antes de contactar y ten lápiz y papel preparado para tomar notas y recibir instrucciones. Esto ayudará a mantener las transmisiones al mínimo y a conservar batería.
Por la tarde da un informe de la situación a la base, especificando vuestra situación, explicando lo que habéis hecho durante el día y vuestras intenciones para el día siguiente. Por la mañana es necesario recibir un informe sobre las condiciones meteorológicas y cualquier otra información útil que pueda daros la base. Una llamada a mediodía puede servir para confirmar vuestra posición.
Si estás pasando por un tramo peligroso de la expedición, tal vez te sea útil que la base esté a la escucha por si necesitas pedir ayuda y tener una respuesta inmediata.

Ritmo: no hables como un robot
Velocidad: habla despacio
Volumen: habla suavemente
Tono: el tono de la voz más alto que de costumbre y utiliza la fonética del alfabeto cuando deletrees nombres

Las señales serán débiles en barrancos empinados y en el fondo de valles, y se recibirán bien en lo alto del terreno o a través del mar.
El teléfono móvil es uno de los grandes inventos del siglo xx. En una situación de emergencia puede llegar a salvarte la vida. En expediciones donde las radios han fallado debido al mal tiempo o en la localización de víctimas, se ha utilizado un teléfono móvil para dar la alarma. Hubo un grupo en el Everest que tuvo problemas al comienzo de su descenso después de llegar a la cima. Continuamente intentaron sin ningún éxito contactar con el campamento base. El jefe de la expedición llamó a Hong Kong al teléfono móvil de su esposa y le informó de la situación. Ella alertó a Katmandú, donde alertaron al campamento base del Everest y se efectuó el rescate.

El plan de emergencia debe ponerse en marcha cuando no haya respuesta a dos llamadas consecutivas. Aunque todo vaya bien y no haya ningún problema, la falta de comunicación dos veces consecutivas será considerada por la base como una emergencia. Debes volver al lugar en el que mantuvistes el último contacto y esperar la llamada. Si realmente tuvieras problemas, la base sabe dónde estabas por última vez y qué planeabas hacer, por lo que se puede llevar a cabo una misión de rescate.
Algunos teléfonos son mejores que otros, por lo que es necesario elegir el adecuado; también es primordial averiguar la red de cobertura con el servicio contratado antes de salir al extranjero. Ten uno en el coche, no tiene precio cuando necesitas ayuda, y un encendedor de cigarrillos es un práctico cargador para la batería siempre que tengas un adaptador. Cargar el móvil en la jungla puede ser un problema, úsalo con cabeza, aunque ahora se pueden comprar pequeños cargadores portátiles. Las radios y los teléfonos utilizan menos potencia para escuchar que para transmitir; haz la llamada y espera la respuesta. Si no obtienes respuesta, no desesperes. El enemigo de todo kit eléctrico es el agua y la humedad. El transmisor podría funcionar pero no el receptor. Haz llamadas cortas cada hora. Alguien estará cogiendo tu señal, no desistas. Una vez recibas confirmación de que el rescate está en camino, mantén la radio/el teléfono a la escucha.
En zonas montañosas, un altímetro es una buena idea. La altura marcada puede ayudarte a determinar en qué cota te encuentras y a qué distancia está la cresta de la cima.
El kit de emergencia nunca es suficiente. Es bueno tener un GPS, teléfonos, etc., pero puedes manejarte sin ellos siempre que tengas la habilidad de improvisar y de adaptarte. Aprende lo básico y utiliza la tecnología para confirmar en vez de depender de ella con todo el entusiasmo. La comunicación es de máxima importancia y debes darle prioridad. Será un lugar más seguro siempre y cuando puedas comunicarte con el mundo exterior.
Muchas sagas de supervivientes empiezan debido a una mala navegación y gente perdiéndose. Planea siempre para el peor de los casos.

Cuando las cosas van mal, es siempre el resultado de una serie de sucesos que componen la situación. Las condiciones meteorológicas se deterioran, la radio se rompe, se pierde el teléfono móvil. Dos personas tienen múltiples heridas y te has quedado sin agua. Nunca te rindas. Planea estas situaciones y podrás superarlas, pero ten siempre un plan de emergencia. Imagínate el peor escenario posible y entrena para afrontarlo.
Los vehículos a motor también necesitan un ajuste especial y adaptarse para hacer frente a grandes alturas y condiciones extremas, además de una revisión general para asegurarnos de que están en perfecto estado. Necesitarás recipientes para combustible de recambio y agua, así como repuestos y tal vez realizar algunas modificaciones (ver Vehículos en Clima y terreno).
Tanto si viajas privadamente como en un servicio público, debes estar al tanto de los procedimientos de emergencia. Las autoridades marítimas y aeroportuarias obligan a que los pasajeros estén informados de los procedimientos de emergencia y a recordarles que son muy importantes porque pueden salvar su vida.
Cuando subes a un avión, uno de los miembros de la tripulación debe aclarar y explicar cuáles son los procedimientos que se deben seguir en caso de emergencia y dónde están las salidas de emergencia. En caso de que viajes en barco, siempre te explicarán dónde están las barcas salvavidas y cómo abandonar el barco si es necesario.
El lugar más seguro de un avión es lo más atrás posible. Normalmente, en los accidentes esta parte del avión se parte y la mayoría de los supervivientes ocupan la parte trasera del avión. Si vas como pasajero en un avión pequeño, pregunta siempre al piloto sobre el vuelo: cuánto durará y qué tipo de terreno sobrevoláis. Debes prestar atención a los detalles, ya que pueden ser de gran utilidad en una emergencia. Además, intenta siempre tener tu kit cerca.
¿Cómo puedes prepararte para lo inesperado? Si prepararse para las dificultades y peligros que ya esperamos es difícil, ¿cómo vamos a equiparnos para enfrentarnos a un desastre que no esperamos? Por ejemplo, un accidente de avión o de barco o un aterrizaje forzoso en un terreno desconocido y difícil.
Ésta es la razón de la existencia de este libro. Hay libros especializados en montañismo, en navegación o en espeleología, en el desierto, en la jungla o en la desolación de los polos, y leerlos nos aportará parte de los conocimientos que necesitamos antes de viajar a estos lugares o realizar estas actividades. Sin embargo, es incluso más importante saber de todo, tener unos conocimientos generales que puedan aplicarse y adaptarse a cualquier tipo de situación y desarrollar un modo de pensar que permita encontrar soluciones a problemas particulares. Ésta es la preparación que puedes tener para lo inesperado.
Pero esto no es todo. Puedes equiparte con unos pocos utensilios pequeños que aumentarán tus posibilidades de satisfacer las necesidades básicas de la supervivencia. Esto puede inclinar la balanza hacia el fracaso o el éxito. Incluiremos todos estos pequeños utensilios en una pequeña caja que podamos meter en un bolsillo o en la mochila y llevarla siempre con nosotros. Éste será tu kit de supervivencia, y si hay una emergencia, ten por seguro que estarás encantado de encontrarlo en tu bolsillo. Más voluminosos, y por lo tanto con mayores posibilidades de que los dejes en casa, pero lo suficientemente compactos como para llevarlos en un cinturón dondequiera que vayas, son un cuchillo y los utensilios que llevarás en tu bolsa de supervivencia (ver Bolsa de supervivencia).
Sin estos utensilios siempre puedes improvisar, pero los dos kits son un buen punto de arranque.

Estás preparando el kit, ¿cuál es el artículo más importante que debes recordar llevar contigo?
Llévate el cerebro. No se puede superar la combinación del sentido común y la experiencia en situaciones de supervivencia de alta tensión.
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