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La presente obra forma parte de la Biblioteca

FUNDACIÓN MOSQUETEROS DE LA LIBERTAD

Primera edición, octubre 2020.

ISBN 978-958-49-0282-5

Copyright 2020 ©Javier Nieves Brizuela, 2020

Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida en todo ni en parte, ni archivada o transmitida por ningún medio electrónico, mecánico, de grabación, de fotocopia, de microfilmación o en otra forma, sin permiso previo del autor.

Portada: Carlos Müller [muller@enlaha.us]

Diseño epub:
Hipertexto – Netizen Digital Solutions

A Jhon Williamson y su contribución para una sociedad próspera en nuestra América Latina.

ÍNDICE

Presentación

Primera parte

Convulsiones, pujas y forcejeos

Bolivia

Argentina

Honduras

Brasil

Paraguay

Guatemala

México

Uruguay

El Salvador

Panamá

República Dominicana

Estados Unidos de Norteamérica

El “Interregno

Segunda parte

Las últimas cinco reparticiones del mundo

La Guerra de los 100 años

La “Inter caetera

La Guerra de los 30 años

El Tratado de Versalles.

Las Conferencias de Yalta y Potsdam.

El Foro de Sao Paulo.

El “Consenso de Washington”

Tercera parte

Contrato con Latinoamérica

Edipo Rey

Bibliografía

Siempre nos quedará la posibilidad de regresar a las bestias. Pero si queremos seguir siendo humanos, entonces sólo habrá un camino, el de la sociedad abierta.

Karl Popper

La esencia de la libertad siempre ha estado en la capacidad de elegir como deseemos elegir, porque deseamos así elegir, sin coacciones, sin amenazas, no devorados por algún vasto sistema; y en el derecho a resistir, a ser impopular, a defender las propias convicciones simplemente porque son nuestras. Ésta es la libertad verdadera, y sin ella no hay libertad de ninguna clase y ni siquiera la ilusión de ella.

Isaíah Berlin

PRESENTACIÓN

La FUNDACIÓN “MOSQUETEROS DE LA LIBERTAD” tiene el agrado de poner en manos del público democrático de habla hispana un nuevo producto de su BIBLIOTECA: “CONSENSO DE WASHINGTON VS. FORO DE SAO PAULO (Contrato con Latinoamérica), el nuevo libro escrito por nuestro Director Ejecutivo: Javier Nieves Brizuela.

A principio de los años ’90, varias voces advirtieron a los demócratas del mundo para administrar con cautela la euforia que provocó en el mundo libre el desmoronamiento que estaba experimentando el comunismo. Desde 1989 había comenzado una serie de acontecimientos que amenazaban con “intoxicarnos” si no los colocábamos en su justa dimensión: la revolución democrática polaca, la caída del Muro de Berlín, el derrumbe de la Unión Soviética, la implosión interna del comunismo ruso, el anuncio de la creación del Foro de Sao Paulo y la exposición del Consenso de Washington. Eran demasiadas cosas en un muy corto tiempo.

Treinta años más tarde, el tiempo ha terminado por darle la razón a aquellas voces que supieron ver en las señales de entonces la necesidad de encender las alarmas de la prudencia. La fusión china del poder financiero con el poder político pero funcionando ambos como el agua con el aceite, la fusión rusa de los restos de poder financiero soviético con las nuevas estructuras políticas surgidas del derrumbe comunista pero funcionando ambos con el gangterismo y el terror de Estado “putinistas”, la elevación del tirano tropical Fidel Castro, de simple sátrapa del poder soviético a líder indiscutible de una nueva dirección internacional comunista en la región latinoamericana: todo indicaba la evolución en marcha de una mutación de las fuerzas oscuras enfrentadas a la democracia y la libertad, del viejo y sólido comunismo a nuevas y sutiles formas de crueldad y maldad políticas por el mismo comunismo ejercidas.

De las nuevas y terribles maldades con las que el viejo comunismo amenaza la libertad del mundo, el Foro de Sao Paulo ya ha proporcionado una sólida muestra en la región de América Latina; habiendo gobernado férreamente 18 de las 21 naciones que conforman la región, la amarga estela de sus resultados conmueve la conciencia democrática: hambre, miseria, pobreza extrema, violencia política, prostitución de las instituciones y envilecimiento de la moral ciudadana son sus productos más abundantes. Destruyeron a Venezuela, paralizaron el crecimiento de Brasil, deformaron a la Argentina, amenazan con hundir a Chile y a Colombia y provocaron el retroceso, la ruina y el estancamiento de todos los países de la región que han gobernado.

De todas estas cosas trata este nuevo libro de nuestra BIBLIOTECA, pero no para hundirnos en el pesimismo, sino para mirar y descubrir que hay una esperanza en marcha: millones de ciudadanos latinoamericanos vienen regresando de la izquierda hacia las posiciones del centro y de la derecha, asqueados de la experiencia del Foro de Sao Paulo; y al mismo tiempo, millones de ciudadanos norteamericanos avanzan hacia la consolidación de las posiciones democráticas y libertarias que pongan un freno al liderazgo irresponsable del Partido Demócrata que usó, indebidamente, el poder de la nación líder del mundo libre para darle respiración artificial a los enemigos de la libertad, de la democracia y de los propios Estados Unidos.

Avanzamos hacia un desenlace de la mano de millones de ciudadanos americanos. Es un camino que ya fue abierto por líderes como Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Su Santidad Juan Pablo II, cuando unieron su determinación democrática y libertaria y aplastaron al comunismo hacia el final de los años ’80. Ese camino debe ser retomado para vencer. Y ese es el camino que debemos fortalecer a través de un Contrato con la libertad de Toda América.

SANTIAGO RODRÍGUEZ CASTILLO

PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN “MOSQUETEROS DE LA LIBERTAD”

PRIMERA PARTE

Convulsiones, pujas y forcejeos

Un sistema político, cualquiera que él sea, se transforma más ordinariamente en el que es diametralmente opuesto a él que en el que es más próximo.

ARISTÓTELES

Desde octubre de 2019, el continente americano está asistiendo a una serie de convulsiones, pujas y forcejeos políticos y sociales que hacen parte de un proceso mucho más amplio; uno que presagia el final de un ciclo y su evolución hacia otro a través de un desenlace determinante: el viraje hacia posiciones de centro y de derecha de amplias capas de la población que desde el 2015 vienen de regreso de la izquierda, así como el avance para la instalación y consolidación de un modelo social basado en la libertad y que supere la tradicional e histórica visión socialista, victimista, presa de la típica psicología del fracaso del liderazgo latinoamericano; esto es, un modelo de sociedades abiertas con economías de mercado, amplias libertades individuales y ciudadanos con plena autonomía para la búsqueda de sus sueños y proyectos de vida. En otras palabras; lo que hoy se debate en las calles del continente americano es la vigencia del sistema capitalista y su modelo social, la democracia soportada sobre la libertad, o la implantación de un modelo social anacrónico basado en el socialismo y soportado sobre regímenes totalitarios. En una frase: Democracia Liberal o Servidumbre.

Este proceso no está resultando sencillo, debido al hecho de que el viraje hacia el centro y la derecha de las amplias capas sociales latinoamericanas que regresan de la izquierda, afecta fundamentalmente a la organización criminal internacional denominada Foro de Sao Paulo; misma cuyas franquicias nacionales llegaron a gobernar 18 de las 21 naciones que conforman la región, desde 1998 a la fecha, y con un resultado tan ruinoso que se refleja en el proyectado 0.6% de crecimiento de su PIB para el año 2020, de acuerdo a la apreciación del Fondo Monetario Internacional dada a conocer en octubre de 2019, antes de que el irresponsable liderazgo comunista chino liberara el COVID-19 que desató la pandemia.

Con un telón de fondo proveniente de la ya destruida Venezuela, debido a las manos de la narcotiranía chavista involucradas en la agitación, el close up de las convulsiones, las pujas y el forcejeo sólo permite visibilizar una parte angosta del panorama. Por ejemplo, las grandes manifestaciones de los movimientos indigenistas en Ecuador, opuestos a algunas de las nuevas medidas económicas del presidente Lenín Moreno, principalmente la de suspensión de los subsidios al diesel y a la gasolina, terminaron incorporando a su favor a los sectores sociales afectados por la reducción de los permisos vacacionales para el sector público, de 30 a 15 días, y la reducción en un 20% de los nuevos contratos laborales individuales, sumando una vasta movilización general que obligó al presidente Moreno a retroceder en su Programa de ajustes y echar atrás las medidas cuestionadas. Sin embargo, la fracción ecuatoriana de la izquierda global interpretó el retroceso del presidente Moreno como un signo de debilidad e inmediatamente pasó a la iniciativa de solicitar la renuncia del mandatario, solicitud detrás de la cual estaban las manos del corrupto expresidente Rafael Correa, ficha del Foro de Sao Paulo, tratando de “pescar en río revuelto”.

Luego, virando la lente unos grados hacia el lado austral, el supuesto “Despertar” de la sociedad chilena, manifestado en pesadillas de incendios, saqueos masivos y exposición de LGBTI; en el fondo sólo encarnaban el resangrado de una herida que no había sanado, desde el golpe de Estado del general Pinochet, en septiembre de 1973, y que tomó el pretexto del ajuste en un 30% de los precios del transporte público, pero para replantear el viejo revanchismo de las fuerzas retrógradas de la Unidad Popular Chilena que habían sido derrotadas en el ’73, cuando intentaron secuestrar al débil y fracasado Estado chileno para ponerlo al servicio de la tiranía castrocomunista cubana. No por azar, el reclamo por el ajuste en los precios del transporte público fue derivando, en la boca y en la intención de los diputados comunistas chilenos miembros del Foro de Sao Paulo y aliados de la narcotiranía chavista, en una agitación en torno a una pretendida necesidad de ir a una Constituyente para reescribir la constitución que acusan de “pinochetista”, pero cuidándose muy celosamente de no mezclar esta acusación con los desgastados -por manidos y desacreditados- argumentos de “la lucha de clases” y las “tareas históricas del proletariado”, argumentos que usaron hasta mediados de los años ‘70; en su lugar, han echado manos de la bandera de la desigualdad y el derecho -razonablemente comprensible- a que amplias capas de la sociedad chilena disfruten de una mejor calidad de vida, pero aquí también cuidándose mucho de callar que la sobresaliente riqueza chilena, de la que aspiran participar, (y los “numeritos” que la soportan), proviene absolutamente de la producción masiva de bienes y servicios de calidad asociados a un modelo económico capitalista exitoso, de origen liberal, plantado en sus orígenes por la “intelligentia” chilena educada en la Universidad de Chicago, cercana a la influencia de Milton Friedman y contando con el apoyo irrestricto del general Augusto Pinochet. Peor aún, el oportunismo, la hipocrecía y mala intención de las viudas de la Unidad Popular chilena se esfuerzan por silenciar el hecho incontrovertible de que la constitución que llaman “pinochetista”, así como las reformas económicas plantadas en aquel período y que hicieron posible la prosperidad chilena, fueron sostenidas, mantenidas y disfrutadas durante todo este tiempo por todos los gobiernos socialistas de “La Concertación”, desde Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, proclives casi todos a la nefasta ideología socialista y adherentes al infame Foro de Sao Paulo; a este par de comunistas nunca le reclamaron una Asamblea Constituyente para derrocar la “constitución pinochetista”; de donde resulta hipócrita y malintencionado arrimarle la factura de su crítica al presidente Sebastián Piñera, justamente, el único líder chileno que pudo romper la larga estadía gubernamental post Pinochet de los socialistas de “La Concertación”.