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Los quebrantahuesos

Un asesinato y dos disparos son los eslabones que conectan estos quince relatos. Adentrarse en Los quebrantahuesos es penetrar en una realidad difícil de contar que se vive en cientos de pueblos de México. Son historias que nos transportan al paisaje del imaginario fronterizo del lejano Oeste, de gente y tierra salvajes, donde la violencia es la energía que mueve todos los comportamientos de sus habitantes. A medio camino entre la novela gótica y el wéstern, Lorel Manzano nos sumerge en un inframundo árido donde la crudeza del entorno rural mexicano queda sellada por la diversa mitología de espectros y fantasmas, por bandoleros y narcotraficantes.

En los ocho cuentos principales se ofrece una visión caleidoscópica de la muerte —La muerte de la señorita Garbancera y Piárati, el adivino—, el desprecio —El funeral— lo repulsivo —Serranos, Árbol de colibríes y Lutos de Juárez—, y todo esto junto en Los quebrantahuesos y Acá pura matanza. Mientras, los siete cuentos intercapítulos —Moscas de la fruta, Dos balas, Un árbol bajo el piso, La pulpa del mango, Caminaba el tiempo, La mano en el aire y Las flores de la tela— se sitúan en un presente desconocido, cruzado por esas dos balas, hilando todos los relatos para crear un todo mortuorio.

Los quebrantahuesos es un ciclo de cuentos que conjuga ficción y realidad para mostrarnos unas vidas llenas de frustración, abuso y pena, y, sin embargo, llenas de esperanza.

 

Lorel Manzano

 

Lorel Manzano (Ciudad de México) es escritora y traductora literaria. Estudió Lengua y Literatura Modernas Alemanas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue becaria del Fondo Especial para la Cultura y las Artes del Estado de México (FECA) en 2012 y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en el programa Jóvenes Creadores en la categoría de novela, en 2010, y en la de cuento, en 2013. En el año 2011 obtuvo la Mención Honorífica del Premio Nacional de Bellas Artes Juan Rulfo para Primera Novela por El rumor del aliso, y en el 2014 se alzó con el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí Amparo Dávila con Los quebrantahuesos. Es coautora de distintas antologías, entre ellas, A golpe de linterna. Más de 100 años de cuento mexicano (Atrasalante, 2020); Lados B, narrativa de alto riesgo (Nitro/Press, 2016); El libro de los seres no imaginarios (Ficticia, 2012), y El ocaso del Porfiriato. Antología histórica de la poesía en México 1901-1910 (FCE y FLM, 2010). Tradujo La niña (AUIEO, 2011), de la autora austriaca Christine Lavant; la novela Ni una palabra (SM, 2016), de Andreas Jungwirth; Criminales y fracasados. Cinco retratos (Pollo Blanco, 2018), de Felicitas Hoppe, y El tren llegó puntual (FCE, 2021), del premio Nobel Heinrich Böll. Aparte de escribir y traducir, es colaboradora habitual en periódicos, revistas y suplementos culturales mexicanos. Sus textos se pueden leer en Milenio, La Jornada, El Universal, Tierra Adentro, Reverso y Revista Folios.

 

Los quebrantahuesos

Lorel Manzano

 

Premio Bellas Artes de Cuento
San Luis Potosí Amparo Dávila 2014

 

«Los quebrantahuesos tiene para mí ecos de Juan José Arreola, Rulfo y José Revueltas. Todos sobre un fondo de grabado de José Guadalupe Posada.
Lorel Manzano sí sabe contar historias. Lo hace magistralmente.
Y ustedes están a punto de constatarlo.»

Revista Luvina

 

«Los quebrantahuesos explora la muerte desde diferentes ángulos: toma la ficción como herramienta para mostrar la violencia en México y la impotencia de los familiares ante la desaparición forzada.»

Revista Más por más

 

«Historias y personajes que, sin duda, rondan con avidez los exquisitos huesos de El luto humano, de J. Revueltas, de Pedro Páramo, de J. Rulfo, y de Macario, de B. Traven.»

Revista Espacio Mex

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Los quebrantahuesos

Lorel Manzano

A Marco

A nuestros muertos

Apolo fue a casa de Perifante, donde lo encontró yaciendo con su mujer, lo apretó con ambas manos y lo convirtió en águila; a su mujer [Fene], quien le había suplicado que también la convirtiera en ave, la transformó en quebrantahuesos […] le otorgó que apareciera ante los hombres antes de cualquier empresa que fuera favorable para ellos.

Antonino Liberal, Metamorfosis, vi-iii

 

Trozos de inútil madera, volad arrojados a la calle, y que os triture el peso de la rueda al pasaros por encima. Persuadido estoy de que tenía las manos impuras el que os arrancó del árbol y dedicó a tales usos; aquel árbol sirvió sin duda de horca al cuello de un miserable; con sus ramas proveyó de cruces infames al verdugo; prestó al búho funesta sombra; y en su ramaje sostuvo los nidos del buitre y del quebrantahuesos.

Ovidio, Los amores, xii